7 señales de que podrías tener un nivel alto de azúcar en la sangre 

Los niveles elevados de azúcar en la sangre o hiperglucemia se presentan cuando el cuerpo de una persona no produce o utiliza adecuadamente la hormona de la insulina, la cual ayuda al organismo a convertir la glucosa de los alimentos en energía. 

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos indica que las personas con diabetes pueden sufrir de hiperglucemia si no consumen los alimentos apropiados o no toman los medicamentos de la manera indicada. 

Sin embargo, sin ser diabético, el azúcar también se puede elevar como consecuencia de infecciones, ciertos medicamentos, desbalances hormonales o enfermedades graves. 

Estas son las señales que indican que el azúcar puede estar demasiado alto sin que la persona sea diabética. 

1. Orina constante 

Cuando la glucosa se eleva, la micción del cuerpo se hace permanente. De acuerdo con los expertos, a medida que se va acumulando el azúcar en el torrente sanguíneo, los riñones se saturan, filtrando el exceso que el cuerpo no está utilizando para obtener energía.

La glucosa que sobra se expulsa a través de la orina, por lo que es natural que la persona sienta ganas de orinar todo el tiempo. 

2. Aumento de la sed 

El hecho de estar orinando constantemente también puede aumentar la sed. Un artículo publicado en el medio digital Business Insider indica que cuando la persona orina con frecuencia, el líquido que proviene de los tejidos también se expulsa junto a la glucosa, lo que hace que el cuerpo se deshidrate rápidamente y por ello se presenta más sed de lo normal. 

3. Sentir mucho cansancio 

Cuando los niveles de glucosa están elevados, el cuerpo se puede sentir lento y fatigado de manera permanente. Según el medio especializado Medical News Today, esto se debe a que las células del cuerpo no saben cómo usar la glucosa de manera adecuada para generar energía para el desarrollo de las actividades y para la función propia de cada órgano. 

4. Visión borrosa 

Un exceso de azúcar en la sangre puede dañar los pequeños vasos sanguíneos en los ojos, lo que puede causar visión borrosa. Esta visión borrosa puede ocurrir en uno o ambos ojos y puede aparecer y desaparecer. 

Si una persona con diabetes no recibe tratamiento, el daño a estos vasos sanguíneos puede ser más severo y, eventualmente, podría producirse una pérdida permanente de la visión. 

5. Cicatrización lenta de cortadas y heridas 

Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden dañar los nervios y los vasos sanguíneos del cuerpo, lo que puede afectar la circulación de la sangre. Y esto provoca que, incluso pequeños cortes y heridas pueden tardar semanas o meses en sanar. La cicatrización lenta de las heridas también aumenta el riesgo de infección. 

6. Hormigueo, entumecimiento o dolor en las manos o los pies 

Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden afectar la circulación sanguínea y causar daños en los nervios del cuerpo. En personas con diabetes tipo 2, esto puede provocar dolor o sensación de hormigueo o entumecimiento en las manos y los pies. 

Esta afección se conoce como neuropatía, y puede empeorar con el tiempo y provocar complicaciones más graves, si una persona no recibe tratamiento.

7. Parches de piel oscura 

Los parches de piel oscura que se forman en los pliegues del cuello, la axila o la ingle también pueden significar un mayor riesgo de diabetes. Estos parches pueden sentirse muy suaves y aterciopelados. Esta afección de la piel se conoce como acantosis nigricans. 

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