
Entre 2020 y 2030, casi 500 millones de personas desarrollarán enfermedades cardíacas, obesidad, diabetes u otras enfermedades crónicas atribuibles a la inactividad física, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Si los gobiernos no toman medidas urgentes para fomentar una mayor actividad física entre sus poblaciones, los centros de salud podrían enfrentar costos por 27 mil millones de dólares anuales.
En su informe sobre la situación global de la actividad física 2022, la OMS detalla que en 194 países el progreso es lento, por lo que se debe acelerar el desarrollo y la implementación de políticas para aumentar los niveles de actividad física, además de prevenir enfermedades y reducir la carga en el sistema de salud.
Entre otros datos, el informe destaca que:
“Necesitamos que más países amplíen la implementación de políticas para ayudar a las personas a ser más activas a través de caminatas, ciclismo, y otros deportes y actividades físicas”, dijo el director general de la OMS.
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó que “los beneficios son enormes, no solo para la salud física y mental de las personas, sino también para las sociedades y la economía”.
De acuerdo con el estudio, la carga económica de la inactividad física es significativa y el costo del tratamiento de nuevos casos de enfermedades crónicas alcanzará casi los 300 mil millones de dólares para 2030.
Si bien las políticas nacionales para abordar estas enfermedades y la inactividad física han aumentado en los últimos años, actualmente el 28 por ciento de las medidas no están financiadas ni implementadas.






