
El puerto de Telchac en Yucatán ha sido testigo de un evento monumental: la develación de una imponente estatua del Dios Chaac la deidad maya de la lluvia y el agua. La noche del viernes 16 de agosto de 2024 tanto turistas como residentes se congregaron para presenciar la inauguración de esta obra que no solo rinde homenaje a las raíces mayas de la región, sino que también promete convertirse en un nuevo punto de atracción turística.
La llegada de Chaac a Telchac ha generado gran expectativa especialmente al ser comparada con la famosa estatua de Poseidón el dios griego del mar, ubicada en el puerto de Progreso también en Yucatán. Esta “competencia” entre deidades ha captado la atención de las redes sociales donde el debate se ha encendido entre aquellos que celebran el regreso de una figura tan icónica de la cultura maya.
Es una de las figuras más importantes del panteón maya conocido como el dios de la lluvia, rayo y relámpago su presencia era crucial para la vida de los antiguos mayas quienes dependían del agua para sus cultivos y la prosperidad de sus comunidades. La representación ha sido encontrada en diversas formas como en portaincensarios hallados en la antigua ciudad de Mayapán lo que subraya su relevancia en la cosmovisión maya.
La instalación de esta estatua es un recordatorio de la profunda conexión que los habitantes de la región mantienen con sus antepasados y la naturaleza. En un lugar donde el mar y la tierra se encuentran es apropiado que Chaac el señor de las aguas, tenga un espacio destacado para ser venerado y admirado por locales y visitantes.
No solo es un símbolo cultural, sino también un nuevo atractivo turístico que promete fortalecer el perfil de la región como un destino imprescindible en Yucatán. La inauguración de esta escultura llega en un momento en que la industria del turismo busca ofrecer experiencias únicas que conecten a los viajeros con la rica historia y tradiciones del lugar.
La declaración del gobernador de Yucatán, Mauricio Vila en su cuenta de X (anteriormente Twitter) enfatizó la relevancia de este nuevo monumento: “¡Se acabó la pelea con Poseidón ya llegó Chaac!”. Este mensaje acompañado de imágenes de la imponente escultura ha generado entusiasmo y orgullo entre los Yucatecos quienes ven no solo un atractivo visual, sino un recordatorio de su herencia ancestral.
La comparación aunque ha causado debate en redes sociales puede verse como una celebración de la diversidad cultural que coexiste en Yucatán. Mientras que Poseidón representa la mitología griega y ha sido un atractivo para Progreso, Chaac trae consigo la esencia de la cultura maya recordando a todos la riqueza histórica de la península.
Ambas estatuas en sus respectivos puertos ofrecen a los visitantes una oportunidad única de explorar distintas cosmovisiones y entender cómo diferentes culturas interpretan y veneran las fuerzas de la naturaleza.






