
El 28 de diciembre, el Día de los Santos Inocentes es una fecha llena de humor y bromas en los países de habla hispana. Aunque hoy es sinónimo de alegría y creatividad su origen está marcado por un episodio bíblico trágico: la matanza de niños menores de dos años en Belén, ordenada por el rey Herodes con la intención de acabar con Jesús de Nazaret.
Con el paso de los siglos esta conmemoración evolucionó hacia una celebración más ligera. Los inocentes como se conocen las bromas de esta fecha son el centro de la festividad y se realizan entre amigos, familiares e incluso en medios de comunicación desde noticias falsas hasta monigotes de papel pegados en la espalda, el ingenio se pone a prueba.
En América Latina especialmente en México son más simples pero no menos efectivas. Cambiar la hora de los relojes para confundir a los demás, llamadas telefónicas con bromas ingeniosas y pegar monigotes en la espalda son algunas de las prácticas comunes.
Si bien en los países hispanohablantes se celebra el 28 de diciembre otras culturas tienen días similares en fechas distintas. El 1 de abril conocido como April Fool’s Day en Estados Unidos, Reino Unido y Australia también es una jornada de bromas en Francia e Italia se le llama Pesce d’Aprile (Pez de Abril), mientras que en Brasil y Portugal se conoce como el Día de Mentira .
El Día de los Santos Inocentes no solo es una ocasión para compartir risas, para reflexionar sobre el poder de las tradiciones. A pesar de su origen trágico esta fecha ha evolucionado para recordarnos la importancia del humor, el ingenio y la unión familiar.






