
Con la llegada del Tren Maya, las hermanas y apicultoras medicinales, Irma y Yolanda Ceh Cen del municipio de Maxcanú, Yucatán se han propuesto una misión .

La de la preservación de las abejas y enseñar a las nuevas generaciones el valor de la elaboración de la miel medicinal.
Todo es mientras continúan con la tradición familiar trabajando en su meliponario “Uu Jatzu Dzi Kaab” que significa “Lo bonito de las abejas”.
Esperan la llegada del TrenMaya, para que así sus productos de miel curativos serán vendidos y reconocidos por todo el país con la llegada de turistas.
Cabe destacar que la meliponicultura de la abeja sin aguijón (Melipona beecheii o ko’olel kaab) es una actividad ancestral que ha pasado de generación en generación.
La casa de las abejas, conocida en lengua maya como najil kaab, es una estructura simple de techo de huano (Sabal spp.) sostenida por pilotes de madera dura, ya sea de jabín (Piscidia piscipula) o de chacté viga (Caesalpinia platyloba).

Los campesinos nombran kaab en su lengua a la miel y al polen lo llaman uta’anil lool. La cosecha de miel y de polen se realiza dos veces al año, la primera durante los meses de marzo a mayo y la segunda de octubre a diciembre.

La primera cosecha coincide con la temporada seca que es la de mayor floración en la reserva, y la segunda, al final de la temporada de lluvias cuando se tienen floraciones importantes de enredaderas, como el Xtabentún (Turbina corymbosa) y hierbas, como el tajonal (Vigueira dentata).






