
En Valladolid, Yucatán puedes encontrar esta avenida que asombra por sus fachadas y legado histórico.

Fue construida en el siglo XVI, para unir a la villa de Valladolid con el pueblo de indios de Sisal, comienza en la esquina de las “cinco calles”, a dos cuadras de la plaza principal y termina en el ex convento franciscano de San Bernardino de Siena.

Este tipo de grandes calzadas eran conocidas como el Sacbe-Ob o el “Camino Blanco” se encuentra bordeado por ceibas sagradas, es recordada en la colonia como la “Calzada de los Cupules” un espacio con un alto contenido ceremonial y simbólico en la época prehispánica.




Se rescataron y dieron nuevo aspecto a detalles arquitectónicos de gran valor, que dio como resultado un mágico lugar con color excepcional de casas, calles y luminarias que traen al presente el pasado colonial.
Cabe destacar que durante la conquista, los españoles vivían en el centro de la ciudad y decidieron construir esta calzada para separarse de la comunidad maya.

Pese a ser una calle con menos de 500 metros de distancia, es sin duda, el punto más colorido y alegre de todo Valladolid. Aunque ha sido restaurada este lugar turístico muestra encantadoras fachadas coloniales y el típico adoquinado de la época, motivo que por sí solo hace que valga la pena recorrerla.


En el periodo colonial este camino o “Calzada” fue varias veces seccionado historiadores señalan que fue construida por los monjes franciscanos a principios del siglo XVII y fue conocida en la época prehispánica como “Calzada de los Cupules”.
Sin embargo para el año de 1801, la calzada fue transformada totalmente, actualmente se le reconoce a la calzada de los frailes como una fracción de esta antigua vía.






