
En el corazón del Barrio Mágico de Jalatlaco, uno de los más pintorescos y antiguos de Oaxaca, se alza un hotel que parece salido de un sueño: City Centro by Marriott Oaxaca, mejor conocido como el hotel rosa. Este colorido alojamiento ha logrado cautivar a viajeros de todo el mundo gracias a su vibrante diseño, su conexión con la tradición oaxaqueña y su enfoque en el bienestar, convirtiéndose en un destino imperdible para quienes buscan una experiencia de descanso, arte y cultura.


Cada rincón está pintado en tonos rosados que transmiten energía, alegría y armonía desde su fachada hasta sus terrazas, el ambiente evoca una sensación de calma y sofisticación. Se encuentra en una zona ideal, rodeado de cafés, chocolaterías, tiendas artesanales y calles empedradas llenas de historia que reflejan el espíritu auténtico de Oaxaca.
Más que un hospedaje, el City Centro by Marriott Oaxaca se ha convertido en un ícono arquitectónico. Su diseño combina lo moderno con lo tradicional, respetando la esencia colonial del barrio, mientras integra toques contemporáneos y sustentables que lo posicionan dentro de la tendencia wellness boutique.
Los huéspedes disfrutan de habitaciones amplias decoradas con textiles bordados a mano y elementos de diseño artesanal que rinden homenaje al talento. Ofrece espacios para el descanso y la desconexión como su piscina en la azotea, con vista directa al majestuoso templo de San Matías Jalatlaco y un árbol con más de tres siglos de historia.
Uno de los grandes atractivos es su enfoque en el bienestar integral. Ofrece experiencias de relajación como masajes, espacios de meditación, un gimnasio y áreas de coworking para quienes buscan equilibrio entre trabajo y descanso. Todo esto, acompañado de un ambiente sensorial que promueve la calma y la inspiración.
La gastronomía juega un papel esencial en su restaurante y bar, los visitantes pueden disfrutar de platillos elaborados con productos locales y recetas tradicionales reinterpretadas por chefs contemporáneos. Desde un chocolate de metate hasta un mole negro artesanal, cada sabor cuenta una historia.
Su cercanía a los principales atractivos turísticos, como el Zócalo, el Museo Rufino Tamayo y el Mercado de Artesanías, lo convierte en una base perfecta para explorar la ciudad. Se encuentra a tan solo 15 minutos del aeropuerto internacional, lo que facilita la llegada de viajeros nacionales e internacionales.
No solo destaca por su estética, por su compromiso con la sostenibilidad. Implementa prácticas ecológicas como el uso eficiente del agua, energía solar y productos biodegradables, alineándose con las nuevas tendencias del turismo responsable.
Para los amantes de la fotografía, es un paraíso visual cada espacio desde los murales hasta las escaleras color bugambilia es digno de una postal o una foto instagrameable que captura la esencia artística.
Su atmósfera cosmopolita ha atraído a visitantes de todo el mundo, incluyendo a figuras del arte, la moda y la televisión. Hospedarse en el hotel rosa es más que una noche de descanso: es una experiencia sensorial que mezcla color, historia, bienestar y hospitalidad mexicana.
Redes sociales






