
Un video viral del influencer gastronómico “Arturito” ha desatado un intenso debate en plataformas digitales tras calificar a la tradicional marquesita yucateca como una “quesadilla dulce”. La crítica hacia el precio y el uso del emblemático queso de bola provocó una respuesta masiva de los internautas, quienes salieron en defensa de este pilar de la identidad culinaria de Mérida.
El creador de contenido compartió su experiencia probando este postre callejero en la capital yucateca, pero sus declaraciones tocaron fibras sensibles de la cultura local. Al cuestionar el costo y sugerir el uso de quesos más económicos, el influencer ignoró la complejidad de la receta original, la cual depende del queso holandés (Edam) para lograr ese contraste salado-dulce que la caracteriza.
Para los yucatecos, el queso de bola no es opcional, las respuestas en redes sociales subrayaron que sustituir este ingrediente por uno “más barato”, como sugirió el influencer, destruiría la esencia de la marquesita. Este ingrediente es un símbolo del intercambio comercial histórico de la península y es el responsable de que el antojito sea considerado un emblema gastronómico y no un simple barquillo.
Para entender por qué el debate escaló a nivel nacional, es necesario conocer la historia de este postre:
El comentario sobre la “quesadilla dulce” fue el que más indignación causó. “Llamarle quesadilla es no entender la técnica de la barquilla ni la historia detrás de cada puesto en el Parque de Santa Lucía”, comentaron usuarios en X (Twitter). El video ha servido, de forma inesperada, para reafirmar el orgullo por los productos locales y la importancia de respetar las tradiciones culinarias.
A pesar de la polémica, el evento subraya la relevancia de las marquesitas en la agenda turística, siguen siendo el postre callejero más buscado por visitantes nacionales y extranjeros en 2026. La viralidad de este debate solo confirma que, más allá de un antojito, la marquesita es un objeto de culto gastronómico que resiste las críticas superficiales de la era digital.






