
La Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC) inició la creación de jardines polinizadores con plantas de algodoncillo en sitios turísticos de la isla. Esta estrategia busca garantizar el alimento y refugio de la mariposa monarca, fortaleciendo la biodiversidad de Quintana Roo y fomentando la educación ambiental ciudadana.

La isla de Cozumel se integra a la ruta migratoria caribeña que conecta a Florida con la Península de Yucatán. La implementación de estos espacios ocurre en puntos estratégicos como el Parador Turístico de la Zona Arqueológica San Gervasio y el Centro de Conservación y Educación Ambiental (CCEA), donde se han establecido santuarios de reproducción y descanso para la especie.
Esta iniciativa posiciona a Cozumel como un referente de turismo ecológico en el Caribe Mexicano. Al embellecer los sitios turísticos administrados por la FPMC con jardines polinizadores, se ofrece a los visitantes una experiencia educativa de valor añadido, alineada con las tendencias globales de viajes conscientes y preservación del entorno natural.
El éxito de la estrategia radica en la siembra de la planta Asclepias, esencial para el ciclo de vida de la monarca:
Juanita Alonso Marrufo, directora general de la FPMC, destacó que estas acciones responden al Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo:
“Sembrar plantas hospederas es una manera sencilla pero muy significativa de contribuir a la conservación de la naturaleza. Buscamos que más personas se sumen a proteger el medio ambiente desde sus hogares”.
Por su parte, Rafael Chacón Díaz, director de CEA, enfatizó la importancia de reconocer estas plantas para evitar su eliminación accidental en áreas urbanas.
Las mariposas monarca presentes en la isla pueden llegar por tres vías principales:
La FPMC planea expandir la cobertura de los jardines de polinizadores a todos los centros turísticos bajo su administración. El objetivo a largo plazo es crear un corredor biológico urbano en Cozumel, donde la participación de la comunidad —sembrando algodoncillo en patios y espacios comunitarios— sea la pieza clave para la resiliencia climática de la región.






