
El epicentro histórico del puerto de Veracruz se transformó en un vibrante Lienzo de identidad, música y cosmovisión indígena con la inauguración de la segunda edición de “Yolpaki: Diez regiones, muchas voces, un solo corazón”. El encuentro cultural encabezado por la gobernadora Rocío Nahle García, busca preservar, dignificar y visibilizar la herencia de las comunidades originarias y afrodescendientes que configuran el mosaico identitario del estado.

La mandataria estatal subrayó que el rescate del patrimonio inmaterial es un acto de justicia histórica y un pilar fundamental para fortalecer la cohesión social. “Todos merecemos conocer, reconocer y convivir con nuestras raíces”, puntualizó.
El Centro Histórico del puerto de Veracruz, reconocido por siglos como la gran puerta de entrada de civilizaciones y el punto neurálgico del encuentro multicultural en el país, fungió como la sede ideal para este despliegue de tradiciones.

Al recuperar este espacio público para las comunidades indígenas, el festival Yolpaki (cuyo nombre en náhuatl significa corazón alegre) busca descentralizar el acceso a la cultura e integrar las manifestaciones artísticas del norte, centro y sur de la entidad en una sola vitrina conmemorativa.
La celebración de Yolpaki rompe con las visiones estáticas de la cultura originaria para presentarla como un lenguaje vivo, dinámico y en constante evolución. Con la presencia de las expresiones Huasteca, Totonaca, Olmeca y de las Altas Montañas, se promueve un marco de respeto y combate a la discriminación.
Este encuentro propicia que las nuevas generaciones conecten de primera mano con los saberes ancestrales de las parteras, artesanos, músicos y médicos tradicionales, impulsando el orgullo de pertenencia en un entorno de convivencia colectiva.
Registró una participación masiva y un despliegue organizativo que congregó a comunidades de toda la geografía veracruzana:
Durante la apertura formal del evento, en la que estuvo acompañada por la secretaria de Cultura, Xóchitl Molina González, y la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo, la gobernadora Nahle García destacó la naturaleza generosa del pueblo veracruzano:
“Aquí convergen todas las culturas de nuestro estado, desde la Huasteca hasta la Olmeca. Mostramos lo que somos: nuestras raíces, tradiciones, artesanas y productores. Yolpaki significa corazón alegre, porque así somos los veracruzanos: generosos, abiertos y orgullosos de nuestra identidad”.
Uno de los momentos con mayor misticismo y carga espiritual ocurrió al arribar a la Macroplaza, donde se efectuó el ritual de invocación a los cuatro puntos cardinales. Esta ceremonia sagrada fue coordinada por destacados médicos tradicionales y guías espirituales, entre ellos:
A través de ofrendas florales, sahumerios de copal y rezos en lenguas maternas, los portadores invocaron la armonía, la protección y el agradecimiento profundo a la madre tierra, consagrando el espacio de intercambio cultural.
El escenario principal de la Macroplaza se convirtió en un foro abierto para la exhibición de danzas tradicionales que pocas veces coinciden en un mismo espacio geográfico. El programa artístico contempló la participación de la cuadrilla tradicional de Citlaltépetl, la Casa de Cultura de Pánuco y los vibrantes sones de la banda de viento de Huayacocotla.
Asimismo, el público asistente pudo presenciar ejecuciones de alta complejidad coreográfica e histórica, tales como la Danza de los Matlachines, los Quetzales de Zozocolco, los Negritos de Coyutla y la puesta en escena de la leyenda totonaca de la serpiente del maíz, Kuxi Lawa, proyectando el legado veracruzano hacia el futuro.






