
La Selección Mexicana se ha convertido en el epicentro de la conversación deportiva tras sellar su pase a los octavos de final del Mundial 2026. Tras vencer a Ecuador en el Estadio Azteca, los integrantes del Tricolor protagonizaron un momento que rápidamente se viralizó: una recreación del “remo vikingo” o Viking Row, el ritual que ha distinguido a Noruega durante esta Copa del Mundo, utilizando máscaras del delantero Erling Haaland.

Tras el silbatazo final que confirmó la clasificación de México a la siguiente ronda, el vestidor del Estadio Azteca se transformó en un escenario de celebración. Jugadores como Guillermo Ochoa y Santiago Giménez compartieron en sus historias de Instagram un video donde se observa al equipo realizando el movimiento coordinado de remado, el toque de humor fue proporcionado por el uso de máscaras con el rostro de Erling Haaland y la improvisación de un tambor, sustituido por un bote de basura, para marcar el ritmo, la escena, que refleja el estado anímico positivo del conjunto dirigido por Javier Aguirre, fue rápidamente replicada en plataformas digitales, acumulando millones de reproducciones en cuestión de horas.
El video generó una respuesta inmediata entre aficionados de diversas nacionalidades, mientras que una parte de la audiencia mexicana celebró la unión y el buen ambiente en el grupo, sectores de la prensa y aficionados internacionales —particularmente de Argentina— lanzaron críticas hacia el equipo nacional, señalando una supuesta falta de originalidad al replicar un festejo ajeno. Sin embargo, la viralización superó las críticas iniciales gracias al impacto que tuvo el contenido entre los protagonistas del evento, convirtiendo una anécdota de vestidor en una noticia de alcance mundial.

El punto de quiebre en la polémica ocurrió cuando el propio Erling Haaland, estrella del Manchester City y referente del equipo noruego, tomó cartas en el asunto. A través de su cuenta oficial de Instagram, el atacante compartió el video del festejo mexicano, en un gesto que fue ampliamente aplaudido por los seguidores del Tri, Haaland escribió en español: “Hola qué tal @miseleccionmx”, acompañado de emojis de risa, esta intervención no solo fue interpretada como un gesto de camaradería, sirvió para desinflar las críticas, validando el homenaje como una muestra de humor sano entre deportistas de élite.
El desempeño de ambas selecciones en este Mundial ha sido notable. Por su parte, la Selección Mexicana arriba a la fase de octavos de final con una racha sólida:
En la otra cara de la moneda, Noruega se ha consolidado como una de las escuadras más peligrosas del certamen, gracias en gran medida al aporte de Haaland, quien registra cinco goles en sus primeros tres compromisos, consolidándose como uno de los máximos artilleros de la competencia.
La reacción de los aficionados ante la controversia inicial demuestra cómo el Mundial 2026, al ser un evento tan conectado a través de las redes sociales, permite que estos gestos tengan repercusiones inmediatas. Analistas deportivos coinciden en que la respuesta de Haaland fue un acierto estratégico que evitó que el tema escalara a una rivalidad negativa, la complicidad mostrada por el delantero noruego subraya un ambiente de respeto y convivencia, elementos que han definido la narrativa de esta Copa del Mundo.
La expectativa ahora se centra en un posible enfrentamiento épico dentro del terreno de juego, el calendario del Mundial 2026 ha trazado un camino donde México y Noruega podrían verse las caras. Para que esto ocurra, el escenario debe cumplirse con precisión el próximo domingo 5 de julio:
De concretarse ambos resultados, el enfrentamiento de cuartos de final tendría lugar el 11 de julio en Miami, este duelo no solo representaría un choque de estilos futbolísticos, el cierre de un círculo mediático iniciado con un simple video en redes sociales, transformando el festejo viral en un partido que, de suceder, promete ser uno de los eventos más vistos del verano.






