
En un giro inesperado durante su conferencia matutina del 10 de septiembre el presidente Andrés Manuel López Obrador sorprendió a muchos al utilizar fragmentos del programa de comedia “¿Qué nos pasa?” del reconocido comediante Héctor Suárez. El objetivo de esta peculiar estrategia fue ilustrar de manera crítica y humorística los motivos detrás de su propuesta de reforma al Poder Judicial.
La propuesta de reforma judicial que impulsa el presidente ha generado controversia y un intenso debate en el Senado y en la sociedad. Para tratar de hacer más accesible y comprensible el tema López Obrador decidió utilizar la sátira y el humor de Suárez quien en su icónico programa de los años 90 retrató las disfunciones y abusos que ocurrían en diversas instituciones públicas entre ellas el Poder Judicial.
“Esta comedia tiene más de 30 años y Héctor Suárez ya hablaba de lo mismo. Lo que mostramos hoy en la mañanera ayuda a entender por qué queremos esta reforma”, afirmó el mandatario. A lo largo de su conferencia el presidente destacó la pertinencia de los sketches en los que el comediante criticaba a los ministerios públicos y el sistema judicial en general.
El programa “¿Qué nos pasa?” se caracterizó por su crítica mordaz a diversos sectores del gobierno y la sociedad mexicana. Uno de los temas recurrentes en los sketches era la corrupción la ineficiencia y el abuso de poder dentro de las instituciones públicas incluyendo el Poder Judicial en uno de los videos transmitidos durante la conferencia, Suárez mostraba cómo los ministerios públicos eran incompetentes y corruptos con personajes que representaban a funcionarios desinteresados y abusivos.
“Así trabajaban y siguen trabajando muchos del Poder Judicial, ministerial y fiscal en México. Es la pura realidad”, comentó López Obrador enfatizando la necesidad de una reforma que transforme de raíz estas prácticas.
La reforma judicial propuesta por AMLO busca entre otras cosas combatir la corrupción dentro del sistema judicial y mejorar la eficiencia de jueces y magistrados. Sin embargo esta iniciativa ha encontrado resistencia en ciertos sectores tanto del Poder Judicial como de la oposición política los críticos argumentan que podría poner en riesgo la autonomía del Poder Judicial y concentrar más poder en el Ejecutivo.
En respuesta a estas críticas el presidente ha sido enfático en que la reforma es crucial para erradicar los vicios que según él han estado presentes en la justicia mexicana durante décadas. Los sketches al retratar con humor las disfunciones del sistema refuerzan su argumento de que el cambio es necesario y urgente.
Además al vincular las problemáticas actuales del Poder Judicial con los mismos problemas que Suárez satirizó hace más de tres décadas el presidente refuerza su narrativa de que las fallas en la justicia mexicana son estructurales y que a menos que se tomen medidas drásticas persistirán indefinidamente.






