
CANNES, FRANCIA. La presencia de Salma Hayek en el Festival de Cine de Cannes es, año con año, sinónimo de cátedra de estilo, elegancia y magnetismo. Durante la actual edición de 2026, la icónica actriz veracruzana de 59 años volvió a paralizar la alfombra roja europea al asistir a la prestigiosa gala de los Premios Kering Women In Motion, consolidándose como una de las figuras más bellas e influyentes de la industria cinematográfica global.

El evento que celebra y visibiliza el talento femenino detrás y delante de las cámaras, fue el escenario perfecto para que la protagonista de Frida diera una lección de alta costura con un look de impacto que ya es calificado por la crítica internacional como “angelical”.
Para la cena de gala, Salma Hayek confió en la sofisticación de Gucci, firma que confeccionó para ella una pieza exclusiva de alta costura en color blanco nupcial. El diseño destacó por:
La estrella de la película Sin sangre complementó el atuendo con un maquillaje en tonos neutros y un peinado recogido que dejaba al descubierto sus facciones, proyectando una enorme seguridad y frescura ante las lentes de los fotografos, donde posó junto a grandes figuras de la pantalla grande como el actor sueco Stellan Skarsgård.
Fiel a la cercanía que mantiene con sus millones de seguidores, la actriz compartió a través de su cuenta oficial de Instagram un vistazo exclusivo de los momentos previos al evento. Bajo el pie de foto “La noche comienza aquí, momentos antes de la cena Kering Women in Motion”, Salma publicó una serie de postales.
Mientras las dos primeras imágenes se enfocaban en los detallados planos de la textura del vestido de noche, la tercera cautivó por su valor familiar. En ella posó radiante junto a su esposo, el magnate francés François-Henri Pinault, y su hijastra, la modelo Mathilde Pinault, evidenciando la excelente relación y el núcleo sólido que han construido.

Como era de esperarse, la sección de comentarios se inundó de elogios por parte de fanáticos y celebridades internacionales, destacando frases como “La única e inigualable… la estrella más hermosa” y “Magnífica y encantadora reina”.
Más allá del glamour de Cannes, la prensa internacional ha vuelto a poner el foco en la faceta más humana de la actriz: su rol como madre y madrastra de tres hijos. La complicidad con su hijastra Mathilde Pinault no es nueva; la joven de 25 años ha expresado públicamente el profundo impacto positivo que Salma tiene en su vida, describiéndola como una guía con “una llama que la calma” y una mentora pragmática para afrontar las dificultades del día a día.
Por otro lado, la maternidad biológica llegó para la veracruzana a los 41 años con el nacimiento de su hija Valentina Paloma Pinault, nacida el 21 de septiembre de 2007. En diversas entrevistas, la nominada al Óscar ha reflexionado sobre lo pleno que fue para ella convertirse en madre en una etapa de madurez personal y estabilidad profesional.
Hoy en día, Valentina Paloma tiene 18 años y se ha convertido en la máxima adoración de la actriz, quien suele dedicarle emotivos mensajes que resuenan en las plataformas digitales, celebrando su valentía, su ingenio travieso y la luz con la que inspira a su familia diariamente. Con esta aparición demuestra que se encuentra en uno de sus momentos más plenos, equilibrando con maestría el éxito profesional, el estatus de ícono de la moda y la plenitud familiar.






