
La cinematografía mexicana vuelve a dirigir sus ojos hacia el talento del sureste con la nominación de Víctor Rejón, cineasta originario del puerto de Progreso, Yucatán, a la 68ª entrega de los Premios Ariel 2026. Junto al realizador Irving Serrano, Rejón encabeza la codirección del cortometraje documental “Las voces del despeñadero”, obra de 23 minutos grabada en un imponente blanco y negro que ha conquistado el circuito cinematográfico internacional y que hoy contiende oficialmente en la categoría de Mejor Cortometraje Documental.
Otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), el Ariel representa el máximo galardón del séptimo arte en el país. Tras un periplo por festivales internacionales que comenzó con el premio al Mejor Cortometraje Iberoamericano en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), el dúo creativo celebra este hecho reconociendo que el triunfo pertenece verdaderamente a la comunidad que retrataron en la icónica Quebrada de Acapulco.

Afiche Oficial Del Cortometraje Documental “Las Voces Del Despeñadero,” Nominado Al Ariel 2026, Con El Clavadista De La Quebrada, Acapulco, Como Figura Central.
Lejos de la mirada superficial del espectáculo turístico, “Las voces del despeñadero” profundiza en la rutina, el riesgo, la fe y la memoria familiar de los legendarios clavadistas acapulqueños. La obra retrata una tradición con más de noventa años de historia donde hombres y mujeres desafían la gravedad y el mar, transmitiendo este legado de generación en generación.
Construir la confianza necesaria para acceder a esta intimidad tomó casi dos años de trabajo continuo el verdadero punto de inflexión en la relación entre los cineastas y los protagonistas ocurrió tras el devastador paso del huracán Otis por las costas de Guerrero. El equipo de producción acudió al día siguiente para auxiliar a los clavadistas y sus familias, impulsando además una campaña de apoyo económico durante el cierre de La Quebrada, lo que transformó el rodaje en una creación verdaderamente colectiva conforme avanzó la filmación, los propios clavadistas comenzaron a proponer movimientos, encuadres y ángulos de salto, involucrándose de lleno en el proceso artístico.
Director yucateco nominado al Ariel 2026:
Originario de Progreso, Yucatán, Víctor Rejón es licenciado en Comunicación Social, maestro en Psicología Aplicada al Desarrollo Organizacional, egresado del proyecto Ambulante Más Allá y actual estudiante de Producción Cinematográfica en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Su trayectoria se ha caracterizado por articular relatos con un profundo arraigo en las comunidades costeras y el entorno marino.
Por su parte, Irving Serrano —egresado de Centro y del CCC— aportó su bagaje proveniente de la ficción y el cine de género la alianza entre ambas visiones requirió un ejercicio de respeto mutuo donde la codirección priorizó en todo momento el bienestar de la historia por encima de egos individuales. La elección estética de filmar en blanco y negro rindió homenaje a la Época de Oro del cine mexicano y al esplendor de Acapulco en las décadas de 1950 y 1960, otorgándole a la narración una atmósfera atemporal que intensifica el drama cotidiano entre la vida y la muerte.
La ceremonia oficial de la 68ª edición de los Premios Ariel se llevará a cabo el próximo 3 de octubre de 2026. En la categoría de Mejor Cortometraje Documental, “Las voces del despeñadero” competirá junto a las obras “La mar” (Jean Chapiro Uziel), “Mácula” (Mariana Xochiquétzal Rivera García), “Mujer de barro” (Concepción Vásquez) y “Toda la vida para siempre” (Sebastián Molina Ruiz).
Llegar a la lista de candidatos trasciende el reconocimiento académico personal, representa ante todo la oportunidad de amplificar la voz de una comunidad que les abrió las puertas de su hogar tras el devastador impacto del huracán Otis, demostrando que el cine documental cobra un verdadero sentido cuando se construye desde el respeto y la empatía colectiva.
El camino recorrido reafirma que la descentralización de las historias es clave para enriquecer la cultura cinematográfica en México. Más allá de lo que suceda en la próxima entrega del galardón, esta nominación deja un antecedente claro: desde las costas de Yucatán y la cotidianidad del país, existe un talento vibrante listo para inmortalizar nuestras raíces en la gran pantalla.






