
Con una inversión estratégica de 4 millones de pesos, la emblemática Hacienda Mundaca inicia una nueva era como referente cultural y ecológico. En el marco del 509 Aniversario del descubrimiento de Isla Mujeres, se presentó la primera etapa de rehabilitación de este recinto que fusiona la leyenda del pirata Fermín Mundaca con el legado de la civilización maya.

Ubicada en el corazón de la ínsula, la Hacienda Mundaca ha sido objeto de un plan de rescate integral tras años de abandono. Este proyecto busca transformar sus 17 hectáreas en un centro cultural y museo vivo, actualmente se mantienen gestiones con el INAH para intervenir las estructuras protegidas, asegurando que cada vestigio arquitectónico sea preservado bajo los más altos estándares de conservación histórica.
Más allá de su valor histórico, la hacienda se consolida como el último gran pulmón verde de Isla Mujeres, su vasta reserva natural es vital para el equilibrio ecológico local, siendo visible incluso desde el aire como el principal reducto de vegetación original de la isla. Este espacio no solo protege la flora nativa, reafirma el compromiso con la sustentabilidad en uno de los destinos turísticos más importantes de Quintana Roo.

La primera fase de rehabilitación ha dotado al recinto de instalaciones modernas para el turismo de naturaleza y la cultura:
Se asienta sobre una tierra con más de cinco siglos de historia documentada, desde su origen como santuario dedicado a la diosa Ixchel hasta el asentamiento de pescadores que huían de la Guerra de Castas en 1847, el sitio es un mosaico cultural. El rescate actual devuelve a los habitantes y visitantes un sentido de pertenencia, conectando el presente con el pasado prehispánico y la época de la navegación pirata.
Con la apertura de sus puertas, se integra formalmente a la oferta de turismo cultural del municipio, el objetivo es que el sitio funcione no solo como un parque ecológico, como un foco de identidad donde se realicen ceremonias conmemorativas y eventos que resalten los 500 años de historia de la isla, consolidándose como una parada obligatoria para quienes buscan profundidad histórica más allá de las playas.






