
Hoy 29 de julio el mundo rinde homenaje a uno de los placeres gastronómicos más irresistibles las alitas de pollo.
Aunque su origen está lejos de la alta cocina se han ganado un lugar protagónico en restaurantes bares y cadenas de comida rápida de todo el planeta. Pero ¿sabías que esta celebración tiene una historia accidental y neoyorquina?
Todo comenzó en un restaurante familiar en Buffalo Nueva York. Teressa Bellissimo al enfrentarse a un pedido equivocado de alitas de pollo decidió improvisar las frió las bañó en una salsa picante y creó una leyenda.
La receta fue tan aclamada que en 1977 el alcalde de Buffalo declaró el 29 de julio como el Día Nacional de las Alitas.
Lo que empezó como una solución de emergencia se transformó en un fenómeno global.
Hoy las alitas se disfrutan en todas sus variantes fritas al horno BBQ picantes ahumadas o con rebozado crujiente. La creatividad no tiene límites. Cada cultura ha aportado su toque personal haciendo de este platillo un símbolo de versatilidad y sabor universal.
Aunque son un plato sencillo las alitas despiertan pasiones. Su combinación perfecta de textura y sabor sumada a su espíritu de comida para compartir las convierte en protagonistas de reuniones partidos y celebraciones.






