
El turismo indígena de México vuelve a destacar en el escenario global, el Centro Ecoturístico Kíichpam K’áax – Selva Bonita, ubicado en Chunhuhub, Quintana Roo, fue galardonado con el Premio Oro en la categoría de turismo indígena y comunidades tradicionales durante los Responsible Tourism Awards de la WTM Latin America 2026 en São Paulo, Brasil.

Este prestigioso reconocimiento coloca a la región de Maya Ka’an como el referente máximo de sostenibilidad y preservación cultural en toda América Latina.
La World Travel Market (WTM) Latin America es el evento de negocios turístico más importante, en esta edición, el modelo de Quintana Roo demostró que el turismo no solo es sol y playa; la selva maya se impuso ante compradores internacionales como una oferta de alto valor. El éxito de Kíichpam K’áax reafirma que los viajeros globales buscan experiencias con propósito, donde el beneficio económico llegue directamente a las comunidades originarias.
El triunfo de esta cooperativa familiar en Chunhuhub impacta directamente en el desarrollo de la zona centro de Quintana Roo. Al ganar el Oro, se valida el esfuerzo de comunidades que han optado por proteger la selva en lugar de explotarla, este premio atrae la mirada de operadoras de viajes de lujo y turismo consciente, diversificando la economía del estado y fortaleciendo la identidad de la comunidad maya frente al mundo.
Para entender por qué este centro ecoturístico es hoy un campeón internacional, destacan sus pilares operativos:

Los representantes de la cooperativa destacaron que este galardón es el resultado de años de resiliencia.
“Este premio internacional es gracias al trabajo de nuestra comunidad. Invitamos a todos a conocer nuestras tradiciones a través de la caminata en nuestras instalaciones y la comida de nuestro restaurante Ya’ax K’áax. Es un orgullo poner en alto el nombre de Quintana Roo”.
El galardón obtenido por Selva Bonita no es casualidad, los Responsible Tourism Awards premian iniciativas que logran tres objetivos: preservación del entorno, impacto social positivo y viabilidad económica. Es el ejemplo perfecto de cómo una comunidad puede ser dueña de su destino turístico, operando con estándares de confort internacional sin perder la autenticidad de la vida cotidiana maya.
Tras el Oro en Brasil, el destino Maya Ka’an se prepara para una nueva ola de visitantes interesados en el “slow travel”. La proyección a futuro incluye la certificación de más comunidades tradicionales y la expansión de rutas que conectan la selva con el mar, este triunfo en la WTM es el inicio de una era donde el estado consolida su liderazgo, no solo por su belleza natural, por su capacidad de innovar en justicia social y ecoturismo.






