
Oaxaca de Juárez, Oax. La edición número 94 de la Guelaguetza ha encontrado a uno de sus protagonistas más entrañables en las calles del centro histórico de Oaxaca. Se trata de Kochi, un perrito mestizo de pelaje negro que se ha convertido en la sensación indiscutible de las tradicionales calendas y convites previos a los festejos oficiales, ataviado con indumentaria inspirada en el folclor oaxaqueño, este curioso acompañante ha conquistado tanto a los asistentes locales y turistas como a miles de usuarios en redes sociales, demostrando que la riqueza cultural, la alegría festiva y la empatía hacia los animales pueden desfilar en perfecta harmonía.

Su presencia en las festividades no ha pasado desapercibida a su paso por los recorridos llenos de música y color, decenas de personas se aproximan constantemente para fotografiarse junto a él, apreciar los minuciosos detalles de sus atuendos y conocer de cerca la noble historia que respalda su participación en la máxima fiesta cultural del estado.
El atuendo que catapultó a Kochi a la popularidad digital rindió un cuidadoso homenaje a la Danza de la Pluma de Cuilápam de Guerrero, una de las manifestaciones dancísticas y culturales más icónicas de la entidad y de las delegaciones más esperadas durante los festejos de los Lunes del Cerro.
La indumentaria confeccionada especialmente para el canino reproduce fielmente los elementos emblemáticos del traje original:
De acuerdo con lo expresado por sus tutores durante una entrevista difundida por la creadora de contenido oaxaqueña Barrios, Kochi es un canino rescatado que acostumbra acompañar las festividades luciendo un diseño diferente en cada recorrido, adaptando la vasta diversidad textil del estado a su figura.

Más allá del impacto visual y la ternura de las imágenes, la participación del perrito porta un compromiso social profundo, sus cuidadores explicaron que el objetivo central de llevarlo a las calendas caracterizado de esta manera es aprovechar el escaparate internacional de la Guelaguetza 2026 para enviar un mensaje contundente sobre la tenencia responsable, el rescate de animales en situación de calle y el respeto que merecen.
“Es un perrito rescatado… estamos aprovechando la cultura de nuestro estado y nuestras fiestas para promover la protección a los animales”, destacaron sus propietarios durante la grabación que se volvió viral en plataformas digitales.
Esta iniciativa ha transformado al canino en un símbolo de esperanza, demostrando que la visibilidad de los grandes eventos culturales puede canalizarse hacia causas comunitarias y de bienestar animal de gran impacto.
La festividad de este año contempla un despliegue de más de 140 actividades programadas durante todo el mes de julio, abarcando muestras gastronómicas, ferias artesanales, exposiciones artísticas y los emblemáticos desfiles. Las calendas, caracterizadas por el acompañamiento de bandas de viento, las tradicionales chinas oaxaqueñas y las gigantescas marmotas, se han transformado en el escenario perfecto para la integración comunitaria.
En las últimas ediciones, la incorporación espontánea y organizada de animales de compañía ha creado una tendencia entrañable. Junto a Kochi, los asistentes han podido registrar la presencia de otros personajes caninos como un perrito salchicha disfrazado de autobús del transporte público y el icónico Mazapán, otro de los caninos emblemáticos de los festejos.
Lejos de restar solemnidad a los valores patrios y autóctonos, la presencia de estos embajadores de cuatro patas ayuda a conectar a las nuevas generaciones con las tradiciones oaxaqueñas, promoviendo de manera lúdica el valor de la empatía y la preservación cultural.






