
La modelo e influencer ucraniana Valeria Lukyanova, conocida mundialmente como la “Barbie humana” por su extraordinario parecido con la famosa muñeca, realizó una visita al sureste mexicano que incluyó recorridos por Tabasco y Chiapas, generando una amplia conversación en redes sociales y reforzando la proyección internacional de estos destinos por su riqueza natural, cultural y espiritual.
La presencia de Lukyanova en México se dio como parte de su estancia durante las fiestas decembrinas, periodo en el que decidió recorrer diversos puntos del país atraída por la tranquilidad, el misticismo y los paisajes únicos que ofrece esta región, caracterizada por su exuberante vegetación, su historia milenaria y su diversidad cultural.
Reconocida por una imagen pública cuidadosamente construida, Valeria Lukyanova ha explicado en distintas entrevistas que su apariencia es resultado de una combinación de maquillaje profesional, lentes de contacto, disciplina corporal, alimentación estricta y algunos procedimientos estéticos, acompañados de ejercicio constante y una rutina de autocuidado que forma parte de su estilo de vida.
Más allá de su faceta como modelo, se ha consolidado como DJ, cantante de música New Age y promotora de una filosofía espiritual, aspectos que han ampliado su perfil mediático y le han permitido conectar con una audiencia interesada en temas de bienestar, metafísica y crecimiento personal.
Durante su paso por Villahermosa, Tabasco, la influencer recorrió distintos espacios urbanos y turísticos, visitando centros comerciales, donde llamó la atención de locales y visitantes por su presencia y estilo característico.
A través de sus redes sociales, destacó que suele elegir destinos que le resulten visualmente atractivos y emocionalmente tranquilos, señalando que Villahermosa, cuyo significado es “pueblo hermoso”, le ofreció una experiencia serena, rodeada de naturaleza y con una atmósfera distinta a la de las grandes ciudades.
Posteriormente se trasladó a Palenque, Chiapas, donde quedó profundamente impresionada por la zona arqueológica maya y la selva que la envuelve, describiendo su experiencia como una conexión directa con la historia, la energía espiritual y la naturaleza.
Las imágenes compartidas desde Palenque mostraron a la modelo posando entre templos antiguos y paisajes selváticos, acompañadas de mensajes en los que calificó a México como “el cielo en la tierra”, frases que rápidamente se viralizaron y generaron miles de reacciones.
Durante su estancia en Chiapas, Lukyanova se hospedó en el Chan-Kah Resort Village, un complejo turístico rodeado de selva que ofrece habitaciones tipo cabaña y suites independientes, permitiendo una experiencia de descanso en contacto con la naturaleza sin sacrificar comodidad.
Especialistas en turismo coinciden en que la presencia de figuras internacionales como Valeria Lukyanova genera una promoción orgánica de alto impacto, al despertar curiosidad e interés en audiencias globales que buscan destinos con experiencias auténticas y visualmente atractivas.
La modelo resaltó la energía espiritual de los lugares visitados, un elemento que conecta con su visión metafísica y su interés por sitios ancestrales que desde su perspectiva, poseen una carga simbólica y energética especial.
La visita volvió a colocar a los estados en el foco internacional, consolidándolos como destinos que combinan belleza natural, patrimonio cultural, misticismo y hospitalidad, fortaleciendo su imagen ante el turismo nacional e internacional.