
ISLA ARENA, CALKINÍ. — En el corazón del litoral campechano, donde el cielo se funde con el horizonte marino, las salineras de La Herradura han emergido como el destino insignia para el turismo de naturaleza en este 2026. Ubicado en las inmediaciones de Isla Arena, en el municipio de Calkiní, este ecosistema no solo ofrece un espectáculo visual inigualable, se consolida como un pilar fundamental para la conservación y la economía local.
El principal atractivo que cautiva a visitantes nacionales y extranjeros son sus lagunas de un intenso color rosa. Este fenómeno lejos de ser un artificio, es una manifestación biológica única derivada de la alta salinidad del agua y la presencia de la Artemia salina.
Este pequeño crustáceo cumple una función vital en el ecosistema: es el alimento primordial de los flamencos rosados. Gracias a esta abundancia de nutrientes, la zona de La Herradura se ha transformado en un hábitat privilegiado donde estas aves emblemáticas pueden ser observadas en su estado más puro, creando postales naturales que atraen a fotógrafos de todo el mundo.

El acceso a este paraíso requiere de un recorrido de aproximadamente 25 minutos en lancha partiendo desde Isla Arena. La experiencia guiada por prestadores de servicios locales, integra tres elementos clave:
Para los habitantes de Isla Arena, representa mucho más que un paisaje hermoso. La reactivación de este sitio como punto turístico ha generado una cadena de valor que beneficia directamente a lancheros, guías y artesanos de la comunidad de Calkiní.

Expertos en turismo destacan que este modelo de “turismo rosa” es clave para la preservación, ya que el flujo controlado de visitantes garantiza que los ecosistemas de manglar y las áreas de alimentación de los flamencos permanezcan intactos frente al desarrollo urbano.






