
En el marco de la celebración del Mundial Social 2026, la Ciudad de México se prepara para albergar una de las plataformas de activación turística y cultural más ambiciosas de la década: el festival gastronómico “México de Mis Sabores”. Con sede en el emblemático Campo Marte, este evento promete transformar la experiencia del futbol en una vivencia profunda que conectará a comunidades locales con visitantes internacionales a través del paladar.

La secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, presentó oficialmente este festival como un eje fundamental del Mundial Social 2026. El objetivo es claro: extender el impacto del torneo de futbol más allá de las canchas, utilizando la gastronomía como un motor de desarrollo económico y social que proyecte la riqueza cultural de México a nivel global.
Del 11 de junio al 19 de julio de 2026, Campo Marte se dividirá en etapas temáticas para representar la diversidad de cada rincón del país:
Uno de los pilares más innovadores del festival es el modelo económico inclusivo, a través del espacio “El Itacate”, 19 cocineras tradicionales de 14 estados podrán conservar el 100% de sus ingresos. Este esquema busca fortalecer la economía local y comunitaria, reconociendo el valor del trabajo artesanal de quienes preservan las recetas ancestrales basadas en el maíz.

El festival destaca por la colaboración entre chefs invitados y cocineras tradicionales, esta dupla estratégica asegura una experiencia integral que combina la técnica contemporánea con el saber herético. Cada jornada será una oportunidad para que los visitantes degusten la historia de México, desde un taco de maíz criollo hasta propuestas de alta cocina regional, acompañadas de café de estados productores.
Bajo la dirección de la SECTUR, México asume el reto de convertir un evento deportivo de talla mundial en una plataforma de visibilidad para sus cadenas productivas. La anfitrionía de 2026 no solo se medirá en goles, en la capacidad de compartir con el mundo una identidad gastronómica que es Patrimonio de la Humanidad, consolidando a la Ciudad de México como el punto de encuentro definitivo durante el verano de 2026.






