
CIUDAD DE MÉXICO. La euforia por el arranque de la Copa del Mundo 2026 ha dejado momentos imborrables en las calles mexicanas, pero ninguno tan entrañable ni viral como la aparición de Merlín, el “Pato Mundialista”. Vestido con una playera verde de la Selección Mexicana y unos coquetos calcetines en sus patas, este simpático animal acaparó las miradas y los teléfonos celulares de miles de aficionados durante los festejos por la victoria de México 2-0 ante Sudáfrica en el partido inaugural celebrado en el Estadio Azteca.

El video de Merlín caminando tranquilamente entre la multitud desató furor en plataformas digitales, provocando comentarios como “México superando la inteligencia artificial”. Sin embargo, detrás de esta postal mundialista existe una conmovedora historia familiar y de superación que nació en el corazón de la capital del país.
La historia de Merlín está profundamente ligada al comercio local del Centro Histórico de la Ciudad de México, su dueña, Karla Ivette, relató en entrevistas que su familia ya tenía experiencia criando estas aves. Anteriormente tuvieron a Bruna y a Waffle, siendo esta última muy famosa entre los clientes del negocio de aguas y refrescos que atienden los fines de semana, lamentablemente, Waffle murió envenenada, dejando una profunda tristeza en la familia.
“Nos envenenaron a la que era famosa, Waffle. Una clienta, que ya nos conocía, nos regaló a Merlín, porque mi hijo se puso muy triste al no ver a sus patos. Le pusimos Merlín por el mago; nuestro pato se nos hace algo mágico”, recordó Karla.
Ver a un pato pasear sin arnés entre multitudes, avenidas eufóricas y el ruido de los cláxons no es obra de la casualidad. Karla Ivette dedicó tiempo y paciencia para domesticarlo y adaptarlo al entorno urbano. Al principio utilizaba un arnés debido al temor natural del ave hacia el ruido y las personas; hoy en día, sigue a sus dueños fielmente a donde quiera que vayan, convirtiéndose en “el patrón” del negocio familiar.

¿Y el secreto de sus calcetines? No son solo un accesorio de moda, los mismos comerciantes y clientes del Centro Histórico se los regalan constantemente con un fin noble: proteger las patitas de Merlín del pavimento caliente y evitar que se lastime durante sus largas caminatas.
A sus dos años de edad, Merlín goza de una salud envidiable y una alimentación bastante peculiar, aunque su base nutricional consiste en comida especializada para patos, verduras, frutas y proteínas, su dueña confesó el gusto culinario más mexicano del ave: una vez por semana disfruta de un taco de carnitas como premio especial.
Karla asegura que Merlín no es para nada indefenso, sabe defenderse perfectamente a picotazos si algún perro se le acerca de más, demostrando la verdadera “garra” de la afición mexicana, aunque siempre manteniendo un carácter noble con las personas. Debido al lazo afectivo, la familia ha rechazado múltiples ofertas de compra. “Es mi pato nieto, el consentido, el niño pródigo, el que va a heredar todo”, concluyó Karla entre risas.
La fama de Merlín ya no es exclusiva de los callejones del Centro Histórico, Garibaldi o el Ángel de la Independencia. Su caminata con la camiseta tricolor ha sido retomada por prestigiosos medios internacionales en Inglaterra, España y Alemania, consolidándolo como el amuleto oficial de la Copa del Mundo.
Mientras Merlín sigue sumando seguidores, la Selección Mexicana comandada por Javier Aguirre ya se prepara para su siguiente compromiso mundialista el jueves 18 de junio, donde se medirá ante Corea del Sur en el Estadio Akron para buscar el liderato del Grupo A. Lo que es seguro es que, gane o pierda el Tri, el “Pato Mundialista” ya se coronó como el rey absoluto de las redes sociales.






