
En la clase de geografía siempre nos decían que Oaxaca es como un papel arrugado, que si lo extendieras sería un territorio interminable entre senderos de montaña, pueblos originarios, ríos y demás paisajes. Por todo esto, es un estado de México fantástico para practicar el senderismo y conectar de manera profunda con la naturaleza.

La Sierra Norte de Oaxaca es una de las regiones mejor conservadas del mundo, protegida por imponentes cadenas montañosas que resguardan una gran variedad de flora y fauna, incluyendo bosques mesófilos, relictos y especies en peligro de extinción así como cientos de aves y mariposas. En sus cumbres habitan diferentes pueblos indígenas, principalmente zapotecas, quienes mediante su organización comunitaria y prácticas ancestrales han conservado su valioso patrimonio natural y cultural.
Las comunidades de la región donde se desarrolla esta ruta turística poseen un bagaje cultural tangible e intangible, una lengua propia, conocimientos tradicionales y una identidad inquebrantable. Sobresale su vocación en la forma de organización social basada en el uso colectivo de los recursos, el tequio o trabajo voluntario para el beneficio comunal, y la búsqueda constante del bien común teniendo como antecedente directo a las culturas prehispánicas zapoteca y mixe.
Esta zona es conocida indistintamente como la Sierra Norte o Sierra Juárez, debido a que no solo es la cuna del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García, sirvió como escenario de múltiples pasajes de su vida y de la historia nacional. Hoy en día la Ruta Sierra Juárez está integrada por centros ecoturísticos y empresas comunitarias que comparten con los viajeros sus recursos, ofreciendo hospedaje en cabañas con chimenea, gastronomía regional basada en la pesca de truchas y diversas actividades de turismo de naturaleza de la mano de guías locales.

La Cumbre, Ixtepeji, se encuentra a tan solo media hora de la Ciudad de Oaxaca, su nombre proviene de los más de 1,300 metros de desnivel que se ascienden en auto para llegar a su centro ecoturístico, ubicado a 2,730 metros sobre el nivel del mar. Desde este punto inicia una travesía de montaña entre brechas y senderos rumbo a las antenas de “Corral de Piedra”, desde donde se aprecia una vista panorámica de 360 grados de toda la Sierra Norte.
Ubicado a hora y media de la Ciudad de Oaxaca y a solo 20 minutos de Ixtlán de Juárez, Capulalpam de Méndez fue el primer Pueblo Mágico del estado. Es una bella comunidad rodeada por montañas, caracterizada por sus casas de teja, muros de adobe, puertas de madera y pintorescos callejones de piedra.
Desde este punto se puede emprender una ruta de media y alta montaña siguiendo el sendero ancestral que utilizaban antiguamente los habitantes de Santo Domingo Cacalotepec para comercializar café. Se trata de un ascenso de aproximadamente 10 kilómetros con más de 1,000 metros de desnivel a través de un frondoso bosque de encinos, ideal para recorrerse en época de lluvias que culmina en un mirador espectacular para admirar la inmensidad de la sierra.
Recorrer los caminos oaxaqueños ofrece mucho más que caminatasm en compañía de los guías locales, quienes interpretan la flora y la fauna y comparten leyendas ancestrales, los visitantes pueden realizar ciclismo de montaña, cabalgatas o deslizarse por la tirolesa más larga de la región. Una estancia en las comunidades serranas permite conocer proyectos productivos agrícolas, atestiguar la medicina tradicional y disfrutar del clima fresco de estas montañas húmedas, donde ocasionalmente la nieve hace su entrada triunfal.






