
Punch, un bebé macaco japonés nacido en el Zoológico de Ichikawa, se ha convertido en un fenómeno global tras ser rechazado por su madre. Su historia de supervivencia, marcada por el uso de un peluche de orangután como refugio emocional, destaca la importancia del apego en los primates.
Ubicado en la prefectura de Chiba, el Zoológico y Jardín Botánico de la Ciudad de Ichikawa ha captado la atención internacional no solo por su labor de conservación, sino por la transparencia en la historia de Punch-kun. El recinto conocido por su “Montaña de los Monos” (Monkey Mountain), se ha transformado en un epicentro de debate sobre la crianza artificial y el bienestar animal en entornos controlados, atrayendo a miles de visitantes interesados en la etología de los macacos.
La narrativa ha trascendido fronteras bajo el hashtag #HangInTherePunch, la imagen del pequeño primate aferrado a un muñeco de felpa ha resonado en una audiencia global que empatiza con su vulnerabilidad. Más allá de la ternura, su caso ha puesto sobre la mesa la discusión sobre los ‘Therians’ y la percepción humana de las necesidades animales, acumulando millones de reproducciones y mensajes de apoyo que buscan dar visibilidad a la salud mental de las especies en cautiverio.

La vida de este pequeño macaco está marcada por hechos específicos que detallan su proceso de crecimiento y resiliencia:
| Dato | Detalle |
| Fecha de nacimiento | 26 de julio de 2025 |
| Especie | Macaco japonés (Macaca fuscata) |
| Cuidadores principales | Kosuke Shikano y Shumpei Miyakoshi |
| Objeto de apego | Peluche de orangután de felpa |
| Fecha de reintroducción | 19 de enero de 2026 |
| Ubicación | Monkey Mountain, Zoológico de Ichikawa, Japón |
El cuidador Hirosuke Kano explicó que la intervención fue vital, ya que el abandono materno en climas extremos suele ser fatal. “Los monos necesitan aferrarse para desarrollar músculo y seguridad”, señaló Shikano. El uso del peluche no fue accidental; su textura imita el pelaje natural, proporcionando el consuelo táctil necesario, según el personal, aunque la crianza humana garantiza la supervivencia física, el reto actual es la maduración psicológica de Punch dentro de una estructura social compleja.
Para quienes visitan el zoológico de Ichikawa, observar a Punch en la “Montaña de los Monos” ofrece una lección en vivo sobre la jerarquía animal, los visitantes pueden presenciar cómo el pequeño busca refugio en su peluche ante las agresiones naturales de la manada, un comportamiento que aunque difícil de ver, es educativo sobre la estricta estructura social de los macacos. El zoológico recomienda a los turistas mantener el silencio y el respeto para no estresar al cachorro durante su delicado proceso de integración.
Habiendo sido reintroducido el pasado 19 de enero, el pequeño aún enfrenta dificultades para ser aceptado plenamente sin la protección de su madre biológica. Los expertos prevén que, con el tiempo el peluche será abandonado a medida que desarrolle alianzas con otros miembros jóvenes, el éxito de Punch marcará un precedente en el zoológico para futuros casos de crianza artificial, demostrando que la tecnología de los sentimientos (objetos de apego) es una herramienta clave en la rehabilitación animal.