
La reciente apertura del restaurante Nusr-Et en la Ciudad de México, ubicado en Paseo de la Reforma, ha desatado una fuerte controversia en el ámbito gastronómico y digital. El establecimiento es propiedad del célebre carnicero y chef turco Nusret Gökçe, conocido mundialmente como Salt Bae, quien alcanzó fama global en 2017 tras viralizarse un video titulado “Ottoman Steak”, en dicha grabación, su peculiar y extravagante forma de espolvorear sal sobre la carne lo convirtió en un fenómeno de internet, permitiéndole expandir su cadena de steakhouses de lujo a ciudades como Miami, Nueva York, Londres y Dubái.

Aldo de Nigris, denunció públicamente una presunta estafa en la nueva sucursal mexicana. De acuerdo con el famoso el chef Salt Bae les ofreció cortes de carne como “cortesía”, pero para su sorpresa, estos fueron incluidos en la cuenta final, la cual ascendió a casi 40 mil pesos.
De Nigris advirtió a sus seguidores sobre este presunto modus operandi con el objetivo de prevenir a otros clientes. La denuncia generó un intenso debate en redes sociales, donde las opiniones se dividieron entre quienes lo apoyaron y quienes criticaron su expectativa al visitar un restaurante de lujo.

La polémica escaló cuando Polo Chávez, hermano del boxeador Julio César Chávez Jr., se involucró en la discusión, Chávez publicó un video en redes sociales posando junto a Salt Bae en el mismo restaurante, con un mensaje que los internautas interpretaron como una burla hacia la experiencia de De Nigris: “No pregunten cuánto fue que aquí sí hay con queso, no como el otro vato”. La tensión mediática aumentó cuando se notó que Poncho de Nigris, tío de Aldo, comenzó a seguir a Polo Chávez en Instagram, alimentando rumores sobre una posible rivalidad.
A pesar de recibir a celebridades como David Beckham, Leonardo DiCaprio y Lionel Messi, el modelo de negocio de Salt Bae ha enfrentado obstáculos legales constantes:
Hasta el momento, Salt Bae ha mantenido un silencio oficial respecto a la denuncia presentada por Aldo de Nigris en la Ciudad de México, mientras la polémica continúa marcando la operación del restaurante en territorio nacional.
La controversia en la Ciudad de México no es un caso aislado, un capítulo más en el historial de un imperio restaurantero que parece prosperar tanto en el éxito mediático como en el litigio. Mientras el debate sobre los costos y la transparencia en el servicio continúa dividiendo a la opinión pública, los comensales se enfrentan a la disyuntiva de elegir entre la experiencia de espectáculo culinario que ofrece y la realidad de una factura que, en muchas ocasiones, termina por opacar el sabor de los platillos.
Por otro lado, la rápida reacción de figuras mediáticas como Polo Chávez subraya cómo los espacios gastronómicos de alto nivel han dejado de ser solo lugares para comer, convirtiéndose en escenarios de rivalidades digitales. Este fenómeno de “exposición en redes” ha transformado la manera en que los famosos consumen y critican, convirtiendo cada visita a un restaurante de lujo en una potencial noticia de alcance nacional que pone a prueba la reputación de marcas globales.
En última instancia, el incidente vivido por Aldo de Nigris plantea una interrogante necesaria sobre la cultura de servicio en los establecimientos de lujo en México. La transparencia en los costos y la ética en las promociones de cortesía son elementos fundamentales para construir una relación de confianza con el cliente, un desafío que Nusr-Et deberá abordar si desea mantener su exclusividad y prestigio en un mercado tan exigente como el mexicano.






