
CANNES, FRANCIA. – Durante doce días consecutivos, la vibrante 79.ª edición del Festival de Cannes se levantó ante el mundo como un auténtico faro destinado a defender la libertad creativa y de expresión en tiempos de profunda incertidumbre global. Ese espíritu de resiliencia y vanguardia artística acompañó cada minuto de la gala de clausura de uno de los certámenes cinematográficos más rigurosos del planeta.

La gran noche del cine coronó al cineasta Cristian Mungiu con la codiciada Palma de Oro por su cinta Fjord. El jurado de la Selección Oficial de largometrajes, presidido en esta ocasión por el célebre director, guionista y productor surcoreano Park Chan-Wook, decidió otorgar el segundo galardón en importancia, el Grand Prix, a la producción dramática Minotaure, bajo la firma de Andrey Zvyagintsev.
La ceremonia oficial de premiación fue conducida en el escenario por la actriz Eye Haïdara, contando con la participación de figuras de la talla de Xavier Dolan, Geena Davis, Pierfrancesco Favino, Gael García Bernal, Nadine Labaki, Zoe Saldaña y Tilda Swinton en la presentación de los distintos rubros. A la cita acudió la cineasta Carla Simón en su calidad de presidenta del jurado del apartado de cortometrajes.
La representación hispana escribió una de sus páginas más memorables en la historia contemporánea del festival. Los directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, popularmente reconocidos en el entorno audiovisual como “Los Javis”, se alzaron con el premio a Mejor Dirección de forma compartida (ex aequo) con el realizador polaco Paweł Pawlikowski, quien competía con la producción titulada Fatherland.

La presencia de los jóvenes realizadores ibéricos en las pantallas de Cannes con su largometraje La bola negra no solo detonó una de las ovaciones más largas y ensordecedoras que recuerde el festival —con una duración de 20 minutos de aplausos ininterrumpidos por parte del público y la crítica especializada—, terminó de consolidar e impulsar el peso de las nuevas narrativas ibéricas en el mercado internacional.
Las ternas de interpretación de la Selección Oficial también reflejaron un veredicto dividido pero armónico por parte de los miembros del jurado. El premio a Mejor Actriz fue otorgado en modalidad ex aequo a la belga Virginie Efira y a la japonesa Tao Okamoto por sus roles en la cinta Soudain, del oscarizado director Ryusuke Hamaguchi.
Por su parte, el galardón a Mejor Actor se dividió entre los jóvenes Emmanuel Macchia y Valentin Campagne, coprotagonistas del filme Coward, dirigido por Lukas Dhont. Durante la gala, la galardonada directora Chloé Zhao, integrante del jurado oficial, ofreció unas palabras que contextualizan el sentir del panel:
“En una época en la que la soledad está tan latente en nuestras sociedades, nos conmovió profundamente la ternura en las relaciones representadas en estas películas. Nos enamoramos no solo de los actores de forma individual, sino también de las genuinas relaciones que construyeron en la pantalla”, resaltó Zhao.
En los apartados dedicados al desarrollo de guiones, el creativo Emmanuel Marre se llevó la distinción de Mejor Guion por su trabajo en el libreto de Notre Salut, mientras que el representativo Premio del Jurado recayó sobre la cineasta Jeanne Herry por su largometraje dramático Das Geträumte Abenteuer (La aventura soñada).
El cine de América Latina se adjudicó espacios neurálgicos dentro de la premiación, demostrando la competitividad de sus historias tanto en la competencia oficial como en la prestigiosa sección Un Certain Regard (Una Cierta Mirada).
El director argentino Federico Luis conquistó la Palma de Oro al Mejor Cortometraje por la obra titulada Para los contrincantes. Esta pieza cinematográfica, desarrollada como una coproducción internacional entre las industrias de Chile, México y Francia, narra las vivencias de Damián, un joven de contexto vulnerable que persigue de forma incansable el sueño de convertirse en boxeador profesional dentro de las calles del mítico barrio de Tepito, en la Ciudad de México.
En la ventana dedicada al cine de corte independiente y de autor, el premio principal de Un Certain Regard fue asignado al largometraje Everytime, de la cineasta Sandra Wollner.
No obstante, el foco de la categoría de Mejor Actriz se trasladó hacia la región latinoamericana al ser galardonadas de forma colectiva la experimentada actriz mexicana Marina de Tavira, junto con las jóvenes actrices Daniela Marín Navarro y Mariangel Villegas, por sus interpretaciones en Siempre soy tu animal materno, el segundo trabajo de la directora de origen costarricense Valentina Maurel. El drama familiar explora el retorno de Elsa (interpretada por Marín Navarro) a Costa Rica para reestablecer los vínculos afectivos con sus familiares directos, descubriendo el sutil distanciamiento de su hermana menor y la apatía de sus padres.
El reconocimiento transversal de la Caméra d’or, destinado a premiar la mejor ópera prima de todas las secciones del certamen, le fue otorgado a la realizadora Marie-Clémentine Dusabejambo por su película Ben’Imana, participante originalmente de la sección Un Certain Regard.
Dentro de La Cinef, el prestigioso circuito que descubre y respalda a las nuevas promesas provenientes de universidades de cine, el Primer Premio se otorgó al filme Laser-Gato (Laser-Cat), de Lucas Acher (NYU, Estados Unidos). El Segundo Premio lo obtuvo Nadine Misong Jin por Silent Voices (Columbia University, Estados Unidos), mientras que el Tercer Premio cerró con un empate entre Julius Lagoutte Larsen por Never Enough (La Fémis, Francia) y la dupla conformada por Roozbeh Gezerseh y Soraya Shamsi por la pieza Growing Stones, Flying Papers (Alemania).
El clímax de la noche estuvo engalanado por la entrega de la Palma de Oro Honorífica a la icónica estrella y directora de Hollywood, Barbra Streisand. “Muchas gracias por este honor y que viva el cine”, pronunció la célebre artista a través de un mensaje pregrabado a la distancia. Por petición expresa de Streisand, la renombrada intérprete francesa Isabelle Huppert acudió al proscenio a recoger la estatuilla dorada. De igual modo, los creadores cinematográficos Peter Jackson y John Travolta fueron distinguidos con este galardón de honor por sus inestimables aportaciones a la cultura popular mundial.






