
CANNES, FRANCIA. – El cine latinoamericano destaca con luz propia en la escena internacional, en un logro histórico y sumamente inusual por su naturaleza colectiva, la reconocida actriz mexicana Marina de Tavira (nominada al Óscar por Roma), junto a las talentosas intérpretes costarricenses Daniela Marín Navarro y Mariángel Villegas, fueron galardonadas de forma conjunta con el premio a la Mejor Interpretación Femenina en la sección Una Cierta Mirada (Un Certain Regard) del Festival de Cannes 2026.

El jurado de esta prestigiosa sección, presidido por la actriz francesa Leïla Bekhti, decidió reconocer la inmensa generosidad y el coraje emocional del trío actoral en “Siempre soy tu animal materno”, el más reciente largometraje de la cineasta costarricense Valentina Maurel.
Dado que fue la única actriz del elenco presente durante la ceremonia de premiación del viernes en el Palacio de Festivales, Daniela Marín Navarro subió al escenario inundada de emoción junto a la realizadora para recoger el galardón en nombre de sus compañeras.
“¡Que aguante el cine costarricense! Yo sé que a veces es muy difícil hacer cine. En Costa Rica no tenemos suficientes fondos… pero se puede lograr. Estamos verdaderamente poniendo una piedra sobre otra. Estoy demasiado feliz”, manifestó conmovida la joven intérprete, quien destacó la belleza de celebrar un trabajo de lazos tan complejos en la pantalla.
Por su parte, la directora Valentina Maurel se mostró “orgullosísima” del resultado y defendió la validez del premio compartido debido al ensamble y la entrega demostrada en el set:
“Se merecen este premio porque fueron de una gran generosidad y emocionalmente muy valientes. Estos papeles eran complicados de encarnar y es un reconocimiento que siento muy colectivo”, remarcó Maurel.
La cineasta enfatizó que este triunfo demuestra que en Centroamérica es posible hacer un cine enfocado en la intimidad, la ambigüedad y el espacio interior, desmarcándose de los clichés turísticos o del cine que únicamente retrata la violencia regional.

La película, una ambiciosa coproducción entre Bélgica, Francia y México (con la participación de Pimienta Films y el productor mexicano Nicolás Celis), explora cómo los patrones afectivos se heredan entre generaciones y cómo el amor, la culpa, la dependencia y el agotamiento moldean las relaciones filiales.
| Personaje / Actriz | Rol en la trama |
| Elsa (Daniela Marín Navarro) | Una joven pragmática y generosa que regresa a San José tras estudiar en Europa, sintiéndose un tanto extraviada. |
| Amalia (Mariángel Villegas) | La hermana menor, quien vive sola en la casa familiar, abandonó los estudios y se encierra en creencias esotéricas y religiosas. |
| La Madre (Marina de Tavira) | Una mujer absorta por completo en la reedición de los poemas eróticos que escribió durante su juventud. |
El conflicto estalla cuando Elsa intenta alertar a sus padres sobre el aislamiento de Amalia, topándose con una madre ausente en su propio arte y un padre (interpretado por Reinaldo Amién) completamente ocupado en sus conquistas amorosas. Tras su proyección oficial en la mítica Sala Debussy, la cinta conmovió de tal manera que fue despedida con una calurosa ovación de pie de cuatro minutos.
La sección Una Cierta Mirada, la segunda en importancia del Festival de Cannes y dedicada a descubrir nuevas propuestas y miradas estéticas de realizadores de todo el mundo, cerró su 79ª edición con el siguiente cuadro de honor:






