
Destaca al bordado maya como patrimonio cultural vivo e impulsa acciones para fortalecer la comercialización nacional e internacional, protección y desarrollo del sector artesanal como motor de la prosperidad compartida.
Tihosuco, Quintana Roo. — En el marco del Día Mundial del Bordado, la gobernadora Mara Lezama Espinosa destacó la trascendencia del bordado maya como una de las expresiones más valiosas y representativas del patrimonio cultural vivo de Quintana Roo. Durante su mensaje, la mandataria reafirmó el compromiso de su administración para preservar esta tradición ancestral mediante apoyos directos, esquemas de comercialización y herramientas legales que garanticen el bienestar de las y los creadores del estado.
Desde la histórica comunidad de Tihosuco, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, la titular del Ejecutivo estatal enfatizó la importancia de dignificar el trabajo artesanal y situarlo en el centro de las políticas públicas de desarrollo social y económico.
“En este gobierno humanista con corazón feminista hemos respaldado a más de 4 mil 790 bordadores y bordadoras, porque proteger los saberes ancestrales también significa generar bienestar para quienes los mantienen vivos”, expresó la Gobernadora.
Mara Lezama resaltó que el textil maya no solo constituye un bien material, una manifestación artística cargada de simbolismo. Cada pieza elaborada a mano representa la memoria histórica, la cosmovisión y la identidad profunda del pueblo maya, un legado que se mantiene fuerte gracias a la dedicación de mujeres y hombres en diversas localidades de la Zona Maya, entre ellas Tihosuco, Chanchen Primero y Dziuché.
“Cada puntada cuenta una historia. Las manos de nuestras artesanas y artesanos preservan un legado que ha pasado de generación en generación y que hoy sigue dando orgullo a Quintana Roo”, añadió la Gobernadora, reconociendo el valor intrínseco de cada diseño transmitido a lo largo del tiempo.
Conmemora Mara Lezama el Día Mundial del Bordado
Con el objetivo de consolidar la autosuficiencia económica de las familias artesanas y abrir nuevos canales de distribución sin intermediarios, la gobernadora detalló las acciones emprendidas para llevar las creaciones locales a mercados nacionales e internacionales.
Entre estas iniciativas destaca la apertura de puntos de venta clave en destinos turísticos de alto impacto:
Tienda Fonart: Ubicada en el Parque del Jaguar, en Tulum.
Tienda Artesanal Caribe Mexicano: Instalada en el histórico Fuerte de San Felipe, en Bacalar.
Estos espacios permiten posicionar las artesanías quintanarroenses ante miles de visitantes de todo el mundo, garantizando pagos justos y un reconocimiento directo al trabajo de las comunidades.

Foto Del Recuerdo En Tihosuco: Conmemora Mara Lezama El Día Mundial Del Bordado Rodeada De Artesanas Y Bordadoras Locales Que Preservan La Identidad De Quintana Roo.
Para dar certeza jurídica y sostenibilidad a esta labor, el Gobierno del Estado ha articulado un conjunto de mecanismos de protección y fomento. Entre los avances institucionales se encuentra la creación de la Comisión de Fomento Artesanal y Saberes Ancestrales, así como el fortalecimiento de los presupuestos destinados a los programas de culturas municipales y comunitarias.
Aunado a ello se promueve una Ley para el Fomento, Protección y Desarrollo Artesanal, marco normativo diseñado para blindar la propiedad intelectual colectiva de las comunidades, evitar el plagio cultural y mejorar integralmente las condiciones socioeconómicas de quienes se dedican a este oficio.
La conmemoración tuvo como escenario Tihosuco, una comunidad emblemática por su peso histórico en la memoria y la resistencia del pueblo maya. Desde este sitio lleno de simbolismo, Mara Lezama reiteró que proteger el arte textil equivale a resguardar la historia misma de la región y convertirla en una palanca de desarrollo con justicia social.
La Gobernadora concluyó su intervención felicitando a las y los bordadores quintanarroenses por su valioso aporte a la riqueza cultural del estado, refrendando la firme determinación de su administración para continuar impulsando políticas públicas que aseguren que esta tradición perdure con fuerza para las presentes y futuras generaciones.






