
El rugir de los motores de alta competencia está listo para resonar nuevamente en el estado de Veracruz. Con un trazo completamente renovado y desafiante, la trigésima novena (39.ª) edición de la Carrera Panamericana se alista para recibir a más de 200 participantes nacionales e internacionales, quienes recorrerán diversos municipios de la entidad en un trayecto diseñado para resaltar la riqueza cultural, los paisajes y la calidez del territorio veracruzano rumbo a la gran meta en Zacatecas.

Regresa la Carrera Panamericana a Veracruz
Durante una conferencia de prensa oficial, la gobernadora Rocío Nahle García celebró el retorno de este magno evento deportivo al estado, destacando que la inclusión de una nueva ruta surgió por el marcado interés de los organizadores. Al respecto la mandataria estatal enfatizó:
“Cuando nos buscaron, dijeron ‘queremos regresar a Veracruz’, y les pedimos que fuera por esta ruta, para que entraran a Xalapa, a la capital”.
Esta decisión estratégica permitirá que la capital del estado sea un punto neurálgico de admiración y convivencia para los aficionados al deporte motor.
Por su parte, el secretario de Turismo, Igor Rojí López, detalló que el trayecto contemplado dentro de la entidad abarcará cerca de 700 kilómetros de adrenalina pura, divididos en dos jornadas clave de octubre:
Para esta edición 2026, la competencia consolidará una parrilla de salida conformada por 80 automóviles clásicos y deportivos, 160 competidores y representantes de más de 12 nacionalidades, lo que garantiza un escaparate de proyección turística a nivel global. Del espectáculo deportivo el evento fungirá como un importante motor económico al impulsar el turismo comunitario a lo largo de su paso por la República Mexicana, el cual comprende los estados de Chiapas, Veracruz, Ciudad de México, Puebla, Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí, hasta concluir formalmente en Zacatecas.
La Carrera Panamericana nació entre 1950 y 1954 como un ambicioso proyecto del gobierno mexicano para inaugurar la vía federal y atraer turismo e inversión extranjera, consolidándose rápidamente como la competencia en carretera abierta más peligrosa y prestigiosa del planeta. Durante su dorada etapa inicial, figuras de la talla de Juan Manuel Fangio y marcas legendarias como Ferrari, Mercedes-Benz y Porsche se dieron cita en México para disputarse la gloria en un recorrido extremo que marcó para siempre la historia del automovilismo mundial.
A lo largo de sus cinco primeras ediciones, la prueba evolucionó incorporando categorías especializadas y presenciando hechos inolvidables, desde el dominio de los bólidos europeos hasta récords de velocidad imponentes como el impuesto por Umberto Maglioli en 1954. Esta exigencia sin tregua dejó una huella permanente en la industria automotriz y de la alta relojería, inspirando el nombre de emblemáticos modelos deportivos como el Porsche Carrera y el cronógrafo TAG Heuer Carrera en honor a la valentía requerida para correr en territorio mexicano.
El altísimo riesgo de las carreteras abiertas y los fatales accidentes ocurridos tanto en la prueba mexicana como en las 24 Horas de Le Mans de 1955 llevaron a su cancelación definitiva por motivos de seguridad bajo el mandato del presidente Adolfo Ruiz Cortines. Tras un prolongado receso de tres décadas, el espíritu de la competición resurgió en 1988 en su etapa moderna como un rally enfocado en vehículos clásicos, manteniendo vivo hasta el día de hoy el misticismo y la pasión de la justa original.








