Los granos del amaranto además de ser saludables forman parte de la historia de México, ya que desde la época prehispánica comenzó a cultivarse, por los mayas, aztecas y otros grupos recolectores.
Esta tradición agrícola se ha conservado hasta la actualidad, sobre todo porque hay demanda de este producto, incluso la NASA, desde los años 80, comenzó a incluirlo en la dieta de sus astronautas.
Hay varias las razones para consumir el amaranto, una de ellas es su alto contenido proteínico, su costo accesible y los beneficios que ofrece a la salud, a continuación, te compartimos algunos de ellos.
Beneficios del Amaranto
- Los granos del amaranto ayudan a tener una buena marcha del intestino y al cuidado de la microbiota o flora intestinal.
- Contiene escualeno, que es una sustancia grasa antioxidante con efectos protectores sobre la piel, el sistema circulatorio y los intestinos.
- También ayuda a aumentar el rendimiento físico y mental, se considera muy recomendable para personas que realicen un gran desgaste físico, también para estudiantes y otras personas que realizan actividades intelectuales.
- De igual manera contiene hidratos de carbono complejos, fibra vegetal y proteínas, que en conjunto ayudan a facilitar un suministro constante de glucosa a las neuronas.
- El corazón también es beneficiado, así como los niveles de colesterol sanguíneo, ayuda a impedir la reabsorción del colesterol que produce la bilis.
- Por último, Fortalece los huesos, gracias a la combinación de calcio, magnesio y fósforo, que a su vez fortalece el sistema óseo y contribuye a proteger frente a la osteoporosis.
A pesar de que el amaranto es un pseudo cereal, tiene propiedades nutrimentales que aportan elementos importantes al organismo, como, por ejemplo:
- Minerales.
- Ácido fólico.
- Niacina.
- Calcio.
- Hierro.
- Fósforo.
- Vitaminas A, B, C, B1, B2 y B3.
México es un importante productor del amaranto, de acuerdo con los datos del SIAP, del 2018, estos son las entidades que realizan esta labor:
- Puebla produce cerca de 2014 hectáreas.
- Tlaxcala con 658 hectáreas.
- Estado de México con 576 hectáreas.
- Morelos con 255 hectáreas.
- Ciudad de México con 142 hectáreas.