
Un día como hoy pero en 2014, el mundo reconoció oficialmente a Calakmul como el primer Bien Mixto del Patrimonio Mundial de México, distinción otorgada por la UNESCO por su extraordinaria riqueza natural y cultural.

Ubicada en el corazón de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, a unos 30 kilómetros de la frontera con Guatemala, esta antigua ciudad maya se alza entre la selva tropical del sur de Campeche.
Fue uno de los centros políticos más importantes del periodo clásico maya (250-750 d.C.) y la sede del poderoso Reino de la Cabeza de Serpiente, que dominó vastas regiones de las Tierras Bajas.

Con grandes plazas ceremoniales, calzadas, estructuras residenciales y templos que desafían la selva, Calakmul ofrece una muestra majestuosa de planeación urbana prehispánica. Pero no solo brilla por su legado arqueológico: su entorno natural es también un santuario biológico incomparable.
Este sitio protegido alberga a más de 350 especies de aves, 100 tipos de mamíferos y algunos de los felinos más emblemáticos de América: jaguares, pumas y ocelotes.

Hoy, a una década de su inclusión en la lista de Patrimonio Mundial como bien mixto, Calakmul se mantiene como uno de los destinos culturales y ecológicos más impactantes del país.
Un lugar que todo mexicano y visitante internacional debería explorar al menos una vez en su vida.













