
Fecha, historia y cómo se vive esta festividad en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y más.
El Día del Padre en México, y particularmente en el Sureste, es mucho más que una fecha en el calendario.
Es una jornada que se vive con sabor a cochinita pibil, con el aroma del carbón encendido para la parrillada familiar, con la música regional sonando al fondo, y con los abrazos cálidos que solo se dan bajo el sol de estas tierras.
Este 2025, el Día del Padre se celebra el domingo 15 de junio, y es una oportunidad perfecta para reconocer a esos hombres que con manos firmes y corazón suave guían a sus familias entre la tradición y la modernidad.
La fecha no es fija, y eso lo vuelve aún más especial. En México, el Día del Padre se celebra cada tercer domingo de junio, lo cual en 2025 cae en domingo 15. A diferencia del Día de las Madres, esta jornada se presta para organizar comidas familiares, escapadas de fin de semana o simplemente una tarde de descanso junto a los seres queridos.
En el sureste mexicano, donde la familia es el núcleo de todo, el padre representa más que una figura tradicional. Es el proveedor, el maestro del oficio, el que enseña a sembrar, a pescar, a cocinar en leña, a respetar las costumbres y los apellidos. Desde los ejidos de Hopelchén hasta los barrios de Mérida o las comunidades mayas de Quintana Roo, el Día del Padre es una fecha para honrar al guía y protector.
El Día del Padre se celebra de manera distinta en cada región del planeta:
Pero en todas, el propósito es el mismo: agradecer el amor, la guía y el esfuerzo de los padres.
Origen de esta celebración
El origen moderno del Día del Padre se remonta a Sonora Smart Dodd, quien en 1909 quiso homenajear a su padre, un veterano de guerra que crio solo a seis hijos. Su propuesta fue reconocida oficialmente en 1924 en EE. UU., y desde entonces, esta fecha se ha extendido por todo el mundo.
Una celebración que evoluciona
Hoy, hablar de paternidad también es hablar de nuevas masculinidades, de padres presentes, cariñosos, comprometidos.
En el sur, muchos papás aún llevan machete y sombrero, pero también saben cargar al bebé, ayudar en la cocina o contar cuentos a la hora de dormir.
Celebrar el Día del Padre en el sureste no es solo un gesto. Es un acto de orgullo cultural, amor familiar y herencia viva.






