
OAXACA, OAXACA. En una atmósfera de profunda identidad, orgullo comunitario y respeto a las raíces ancestrales, Enid Azucena Torres Agustiniano ha hecho historia al ser electa como la nueva Diosa Centéotl 2026. Originaria de la vibrante Costa Chica en Pinotepa Nacional, la joven se convierte formalmente en la embajadora de las culturas originarias y en la figura central que presidirá las esperadas fiestas de la Guelaguetza, la máxima celebración étnica y cultural de las y los oaxaqueños.

Inspirada en la deidad prehispánica del maíz que simboliza la fertilidad, la abundancia y la generosidad de la tierra, la figura de la Diosa Centéotl constituye el pilar espiritual y tradicional de estas festividades. Su elección no representa un simple concurso de belleza, una plataforma de resistencia cultural que reafirma de manera contundente el papel fundamental de las mujeres como guardianas permanentes de la memoria viva y el patrimonio del estado.
El majestuoso e histórico Teatro Macedonio Alcalá de la capital oaxaqueña sirvió como el escenario idóneo para el desarrollo de este certamen que duró dos días (26 y 27 de junio de 2026). El evento contó con la destacada participación de representantes provenientes de las ocho regiones de Oaxaca, quienes compartieron en un espacio de hermandad y respeto mutuo sus conocimientos ancestrales.
La elección se llevó a cabo bajo un formato plenamente democrático que contempló el voto libre de representantes de los 16 grupos étnicos de la entidad. El concurso estuvo estructurado metodológicamente en dos etapas clave para evaluar la herencia viva de los pueblos:
Durante el desarrollo de las pruebas, Enid Azucena Torres cautivó al jurado calificador y al público asistente al ejecutar con gran maestría la tradicional danza de los diablos de la comunidad de Collantes, además de emitir un emotivo mensaje en su lengua originaria.
“Hoy digo: soy costeña, señores, y a mucho orgullo morena. Yo represento a Pinotepa, a las mestizas, a las Ñu’u Savis y a las negras, pero somos más orgullosas de ser mujer oaxaqueña”, expresó con profunda emoción la ganadora.
Afromexicana e indígena originaria de la llamada “zona negra” de la Costa Chica, Enid Azucena Torres Agustiniano se define a sí misma como una persona multifacética. De sus profundas raíces —habiendo sido coronada previamente como Reina Afromexicana en 2025 y participado con éxito en certámenes de modelaje con enfoque identitario—, la joven es estudiante de enfermería y deportista.
En entrevista previa, compartió que entre sus principales pasiones se encuentran el arte textil del bordado tradicional y la conexión con la naturaleza a través de la práctica del ciclismo. Con su nombramiento, Azucena reitera que portar la identidad de los pueblos originarios es un compromiso diario que va más allá del escenario:
“Como mujer afromexicana este no es un título, es una responsabilidad. Todos los días llevaré con orgullo este cetro que recuerda que las mujeres también podemos; no importa la etnia, el físico o el cuerpo, vivimos en una misma lucha todas y todos”.
Como símbolo tangible de su alta distinción, la Diosa Centéotl 2026 recibió de manos de las autoridades estatales el cetro «Poder de la milpa sagrada», una magna obra tallada por el maestro artesano Euleterio Isaías Jiménez Carrillo, oriundo de San Antonio Arrazola. Esta pieza inspirada en la rica cosmovisión zapoteca, entrelaza la relación entre la humanidad y el alimento básico, culminando en la efigie de Pitao Cozobi, dios zapoteca del maíz, que representa la memoria y el espíritu de los pueblos.



Aunado a ello le fue conferida la pieza de distinción denominada «Fertilidad, vida y renovación», esculpida por el maestro Manuel Pacheco Pineda de San Jacinto Amilpas, que enaltece al maíz como sustento primordial de la vida comunitaria y a la mujer como la fuente generacional de la creación y transmisión cultural.
El titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), Flavio Sosa Villavicencio, extendió un amplio reconocimiento a todas las participantes por dignificar la herencia de sus municipios, aplaudiendo la labor del jurado por conducir un proceso transparente, libre, imparcial y dotado de una firme perspectiva de género para elegir de manera idónea a la voz que guiará los festejos.
Con la elección de la Diosa Centéotl, Oaxaca da inicio formal a los preparativos de la Guelaguetza, que se celebrará de manera estelar durante el mes de julio de 2026. La programación de este año contempla más de 140 actividades culturales, artísticas y gastronómicas a lo largo y ancho del territorio estatal, destacando las siguientes fechas clave:
Por su parte el secretario de Interculturalidad, Víctor Cata, enfatizó que el valor real de esta festividad no radica en los escenarios masivos, en la memoria viva que se resguarda en los hogares: “La Guelaguetza comienza en la casa, en la palabra, en las abuelas y los abuelos, en las manos que tejen, en la tierra que se siembra y en las lenguas que siguen nombrando el mundo”. Nuestra diversidad es vida y territorio. Al final del día, todos somos los diversos granos de maíz de una misma mazorca.






