
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) hizo un análisis de las diferentes marcas de cereales que se consumen en México. Entre otras cosas analizó los niveles de azúcares y sodio que contienen, pues pueden traer graves consecuencias a la salud de los niños a largo plazo.
De acuerdo con la Profeco, durante la primera comida del día se recomienda que se ingiera entre el 20 y el 25 por ciento de la energía total que se necesita, lo cual puede hacerse consumiendo nutrientes como hidratos de carbono, proteínas, vitaminas y minerales.
¿Cuáles son los cereales con más azúcar, según Profeco?
“Los granos en parte proveen ciertas cantidades de los mismos, ya que contienen proteínas (el gluten es una de ellas y está presente en la mayoría de los cereales), proporcionan grasa compuesta por ácidos grasos poli y monoinsaturados, benéficas para mantener en buen estado el sistema cardiovascular, además de minerales y vitaminas del complejo B”, se destaca en la Revista del Consumidor.
Sin embargo, la mayoría de las marcas de cereales contenían azúcar y altos niveles de sodio, por lo cual se debería reconsiderar si se consumen o no.
Luego de hacerle diversas pruebas a 43 presentaciones, la Profeco publicó en su Revista del Consumidor que los 10 cereales con más azúcares son:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se consuman más de 25 gramos de azúcares al día, esto con el “fin de reducir el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles en adultos y niños”, indica en una directriz.
¿Cuáles son cereales peor calificados por la Profeco?
De acuerdo con la Profeco, estos son los cinco cereales por su elevado contenido de sodio por cada 100 miligramos (mg):
La Profeco destacó que los empaques de cereal suelen aportar información nutricional por cada 30 g, pero debido a la naturaleza del producto es habitual rebasar esta cantidad sin darnos cuenta.
A la par, subrayó que dependiendo del producto se pueden llegar a consumir hasta 634 mg de sodio, lo que equivaldría al 31.7 por ciento de la ingesta recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2000 mg al día. Tan solo en el desayuno.






