
MÉRIDA, YUCATÁN — Los destinos naturales y la franja costera del oriente de Yucatán se encuentran totalmente preparados para la recepción de visitantes nacionales y extranjeros durante la temporada invernal 2026. A través de una oferta integral que combina paisajes emblemáticos, experiencias ecoturísticas de alto valor ambiental, gastronomía tradicional y servicios especializados, la región busca consolidarse como una de las opciones prioritarias para el turismo de descanso y aventura en el país.

En conferencia de prensa, el subsecretario de Desarrollo Turístico Sustentable de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur), Raúl Paz Noriega, en representación del titular de la dependencia, Darío Flota Ocampo, afirmó que tanto el puerto principal como las comunidades aledañas disponen de la infraestructura y los servicios necesarios para garantizar una estancia óptima. El funcionario subrayó la conectividad que existe en el litoral oriente, donde a tan solo 20 minutos de Río Lagartos se localiza Las Coloradas —conocidas por sus paisajes de aguas rosas—, así como los puertos de San Felipe y El Cuyo, los cuales complementan el abanico de atractivos de la zona.
La alcaldesa de Río Lagartos, Yeseña Loría Marfil, confirmó que los hoteles, restaurantes, cooperativas de embarcaciones y las familias vinculadas a la actividad turística están coordinados para atender el flujo de visitantes. Por su parte, la presidenta de la Asociación de Hoteleros y Restauranteros de la localidad, Elena Conde Meza, precisó que la infraestructura hotelera cuenta con 29 establecimientos de hospedaje que ofertan en conjunto más de 230 habitaciones de diversos estilos y categorías adaptadas a las exigencias del mercado.



Entre las principales fortalezas del destino se ubica la Reserva de la Biósfera Ría Lagartos, un ecosistema estratégico que alberga a la colonia de flamencos rosados más grande de México y a cientos de especies de aves marinas y continentales. La zona ofrece recorridos entre extensos manglares, la vivencia del tradicional baño maya de arcilla y alternativas de astroturismo de acuerdo con el guía acreditado Martín Aguiñaga Rivera, los recorridos nocturnos por la Ría permiten la observación del cielo nocturno en condiciones óptimas gracias a la ausencia de contaminación lumínica.
El inicio del periodo invernal coincide con una etapa de alto dinamismo para el estado, impulsado por la llegada de viajeros procedentes de Norteamérica que buscan climas cálidos y experiencias culturales. Entre enero y septiembre de 2026, Yucatán registró el arribo de 3 millones 50 mil 673 pasajeros por vía aérea, lo que representó un incremento del 6.1 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025. Esta conectividad se refuerza con las rutas de temporada de WestJet desde Toronto —iniciadas el 25 de octubre con equipos de 174 asientos— y la incorporación de Air Canada el 21 de noviembre en la ruta Toronto-Mérida con aeronaves de 137 plazas.
Las acciones operativas en el oriente yucateco forman parte de un plan integral impulsado por la Sefotur para posicionar la marca estatal en mercados nacionales e internacionales. Esta estrategia contempla campañas promocionales como “Santuario Maya” y el programa “Hospédate en Yucatán”, cuyo propósito es descentralizar la derrama económica incentivando el flujo de visitantes tanto en la capital, Mérida, como en los municipios del interior del estado.
El despliegue operativo para la temporada de invierno busca transformar el flujo turístico en un motor de desarrollo directo para las comunidades del litoral oriente de Yucatán. La articulación entre los prestadores de servicios en lancha, la industria gastronómica y el sector hotelero garantiza que la derrama derivada del turismo internacional y nacional beneficie de manera transversal a los hogares de la zona.
Con una estrategia respaldada por la promoción internacional y la consolidación de la conectividad aérea, el estado busca ratificar su posición como un destino de naturaleza y cultura seguro, competitivo y sustentable dentro del mapa turístico del Caribe mexicano y el Golfo de México.






