
En este Día Mundial del Medio Ambiente queremos hablar sobre los sitios Ramsar, grandes núcleos de diversidad biológica entre otras cosas; sobre su historia, su contribución al planeta y por qué debería importarnos tanto su conservación.
Ramsar, nombre con el que se conoce la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas firmado en la ciudad de Ramsar (Irán) en 1971.
Desde su inicio en 1971, países de todo el mundo, se han adherido a este tratado, por lo cual hasta este año lo han firmado 170 países y hay 2,413 humedales designados de importancia internacional, lo que significa que unas 254,534,395 ha alrededor del mundo, han sido reconocidos como humedales de importancia internacional, por sus propios países.
Esto nos habla de la importancia de estos ecosistemas, del reconocimiento que vamos haciendo de lo mucho que nos benefician, sin embargo, los seguimos perdiendo.
México, firmó este convenio el 4 de julio de 1986, y desde su firma a la fecha, ya son 142 los humedales que México ha pedido que sean incluidos en la Lista de humedales de Importancia Internacional, lo que no es una tarea menor, ya que hablamos de una gran gama de humedales: marinos, continentales y artificiales, aunque siendo México un país con más de 11,000 km de costas, la mayoría son humedales marinos.
Para dar cumplimiento a este tratado, nuestro país designó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) como la Autoridad Administrativa, lo que significa que esta dependencia es la responsable de que México cumpla con el compromiso que implica la firma de este tratado internacional. A su vez, SEMARNAT designó a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), como el Punto Focal, es decir como el Coordinador Nacional, dentro de su estructura, y esto tiene mucho sentido porque del total de Sitios Ramsar, 80 están relacionados territorialmente con diversas Áreas Naturales Protegidas (ANP).
En muchos países industrializados, incluyendo México, entre las presiones y amenazas más recurrentes que enfrentan los humedales podemos mencionar: el cambio de uso de suelo debido al desarrollo urbano mal planeado, expansión de las actividades productivas, introducción de especies exóticas e invasoras, aprovechamiento ilegal y sobreexplotación de la biodiversidad, descargas de contaminantes a los cuerpos de agua, por diversos sectores, el cambio climático, etc., y en muchos casos estas amenazas se agudizan por la falta de aplicación de la legislación o como ya se mencionó, porque son muchas las dependencias que tienen injerencia en la zona.
Como se puede apreciar, no es tarea fácil proteger, conservar y lograr un uso racional de los humedales del país, sin embargo, eso no es motivo para no trabajar en ello. Así que, como en varios sectores, en este tema también hay un papel muy importante que la sociedad juega, junto con las autoridades, porque no debemos olvidar que los humedales nos benefician a todos, por lo que su buen manejo y conservación, también nos corresponde a todos.






