
El Carnaval de Veracruz atraviesa un momento de profundo duelo tras el fallecimiento de Olga Exsome de Sarquis, quien fuera reina de esta tradicional celebración en 1965. Su nombre quedó ligado para siempre a una de las fiestas más importantes y representativas de la identidad cultural del puerto.
El deceso ocurrió el 1 de enero de 2026 y fue dado a conocer de manera oficial por el Comité del Carnaval de Veracruz, institución que a través de un emotivo mensaje expresó sus condolencias a familiares y seres queridos, destacando la huella imborrable que dejó como ex soberana.
En la esquela difundida en redes sociales, el Comité resaltó la alegría, el carisma y el amor por el Carnaval que distinguieron a Olga Exsome, asegurando que su recuerdo vivirá siempre en el corazón de la comunidad veracruzana.
La noticia también fue confirmada por la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, quien lamentó públicamente el fallecimiento y reconoció como una figura que contribuyó a engrandecer una de las tradiciones más queridas del estado.
Olga Exsome fue coronada como reina del Carnaval en 1965, adoptando el nombre de Olga III, en una etapa histórica del festejo caracterizada por grandes desfiles, música, color y una fuerte participación ciudadana.
Su coronación se llevó a cabo en el entonces cine Reforma, un recinto emblemático de la época, donde cientos de asistentes se dieron cita para presenciar el inicio de su reinado y celebrar el espíritu festivo del Carnaval.
A lo largo de los años, diversas fotografías y recuerdos han mantenido viva su imagen, especialmente aquellas que la muestran participando en los desfiles con elegantes y vistosos atuendos que reflejaban el esplendor del Carnaval de aquellos años.
En 2024, el Comité del Carnaval de Veracruz le realizó una entrevista especial, en la que Olga Exsome compartió anécdotas de su experiencia como reina, así como el orgullo y la emoción que representó para ella haber sido parte de la historia de esta celebración.
Entre los recuerdos difundidos recientemente, destaca una fotografía fechada en abril de 1966, donde se le observa durante un viaje a la ciudad de Nueva Orleans, realizado con motivo de la celebración del Día Panamericano, lo que evidenció la proyección cultural del Carnaval de Veracruz en el ámbito internacional.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, ciudadanos, ex participantes del Carnaval y usuarios en redes sociales expresaron mensajes de cariño, respeto y reconocimiento, resaltando su belleza, su elegancia y su cercanía con la gente.
Algunos mensajes recordaron con especial afecto un vestido azul adornado con plumas que lució durante uno de los desfiles, el cual quedó grabado en la memoria colectiva como uno de los símbolos más representativos de su reinado.
Con la partida, Veracruz despide no solo a una exreina del Carnaval, a una mujer que encarnó la alegría, la tradición y el orgullo cultural de una época, dejando un legado que permanecerá vivo en la historia del festejo jarocho.