
La ciudad de Campeche se viste de manteles largos para celebrar una de sus festividades más entrañables, identitarias y de profunda raigambre cultural, la Gran Feria Campeche en honor a San Román y San Francisco 2026 representa la síntesis perfecta entre el fervor religioso, la cohesión comunitaria y la alegría desbordante de un pueblo que honra su historia a través de gremios organizados. Cada sector de la sociedad participa activamente calendarizando sus ofrendas, marcando los días y horas asignados para realizar tradicionales procesiones nutridas de velas, cohetes, música de viento y estrellas artesanales, culminando en emotivos rosarios dedicados al santo patrono.

El núcleo espiritual de esta magna celebración descansa en la veneración al venerado Cristo Negro, una sagrada imagen que reposa en el santuario del histórico y populoso barrio de San Román, un rincón pintoresco situado a las orillas del mar. Los anales de la historia refieren que esta emblemática efigie llegó a la entonces Villa de Campeche procedente de Italia el 14 de septiembre de 1565, el tramo final de su travesía marítima específicamente el trayecto desde Veracruz, quedó grabado en la memoria colectiva al protagonizar el que es considerado el primer milagro del santo: la barcaza que lo transportaba logró sortear con éxito una aterradora tormenta que provocó el naufragio de embarcaciones de mayor calado y mejor construcción.
Paralelamente la festividad rinde homenaje a San Francisco de Asís, patrono histórico de la Villa de San Francisco de Campeche desde su fundación, cuyas celebraciones solemnes se despliegan en torno al 4 de octubre. La oferta actual combina de manera armónica eventos litúrgicos de gran solemnidad con festivales artísticos, muestras gastronómicas, exposiciones culturales y la clásica feria de juegos mecánicos uno de los momentos más esperados por la comunidad es la tradicional coronación de la reina, figura que encarna la gracia y representación de las familias franciscanas campechanas.
Las actividades de la temporada están diseñadas para congregar a familias enteras y visitantes en torno al Parque de San Román y sus inmediaciones:
Previa y actividades inaugurales: La antesala comenzó con la solemne Bajada de la Imagen del Cristo Negro y la apertura del corredor cultural y comercial, destacando la Feria del Dulce y del Postre, así como los festivales artísticos a cargo de academias locales de danza y talleres infantiles en el atrio del santuario.
Coronación y eventos magnos: La Magna Velada de Coronación de la Reina de la Feria de San Román 2026, Srita. Karla Dianela Montero Castilla, y de la Chiquitita San Román 2026, Geraldina Cisneros Azar, se celebró en el Teatro de la Ciudad Francisco de Paula Toro, acompañada de un concierto tributo con la Orquesta.
Procesiones, regatas y paseos marítimos: Entre los momentos cumbre sobresale la tradicional Regata del Cristo Negro, el solemne Paseo por Mar de la Venerada Imagen acompañada por San Francisco de Asís a lo largo del malecón, y la emotiva Procesión de las 3 puertas programada para el cierre litúrgico de septiembre.
Cultura, música y vaquerías: La cartelera contempla noches de trova, muestras de danza folclórica, la tradicional Vaquería de la Feria de San Román amenizada por orquestas jaraneras, la magna Serenata al Cristo Negro con la participación de reconocidos mariachis y agrupaciones locales, así como la conferencia magistral del cronista de la ciudad, Lic. Arón Pérez Durán.
Esta gran festividad se consolida un año más como el escaparate idóneo para refrendar la identidad campechana, invitando a propios y extraños a sumergirse en una experiencia donde la devoción milenaria y la algarabía popular caminan de la mano. Vivir la Feria de San Román y San Francisco es sumergirse en el corazón palpitante de la historia campechana, donde la devoción de un pueblo unido por sus gremios y tradiciones sigue más viva que nunca, asistir a estas celebraciones significa ser parte de un legado centenario que, entre música, color y fe inquebrantable invita a propios y visitantes a custodiar y celebrar con orgullo la identidad.






