
Guadalajara, México.— La victoria de España por 0-1 ante la selección de Uruguay en el Mundial 2026 tuvo un testigo de honor en las gradas del Estadio Guadalajara (conocido localmente como Estadio Akron). El rey Felipe VI viajó a México para manifestar su apoyo absoluto a La Roja, llevando su entusiasmo mucho más allá del protocolo del palco presidencial.

De acuerdo con los reportes oficiales y las imágenes difundidas por la Casa Real, el monarca descendió a los vestidores en dos momentos clave: antes del pitido inicial y tras la consolidación del triunfo. En los minutos previos al tenso partido, Felipe VI lanzó un mensaje directo de confianza al plantel dirigido por Luis de la Fuente: “A seguir, que tenéis mucho campeonato por delante. Tenéis calidad, tenéis ganas y tenéis nivel, todo lo que hay que tener para llegar. ¡Así que, venga, mucho ánimo y a por ello!”
Tras el silbatazo final, la euforia se apoderó del vestuario español, el futbolista Marcos Llorente reveló a los medios el contenido más ambicioso de la charla con el rey: una promesa formal. Felipe VI les aseguró que si la selección logra mantener el ritmo y clasifica a la gran final del torneo —programada para el próximo 19 de julio en Nueva Jersey—, él estará presente en el estadio para coronar el esfuerzo de la plantilla, durante el encuentro informal, que incluyó abrazos muy comentados con jóvenes figuras como Lamine Yamal y Cucurella, el soberano catalogó el estilo de juego de Uruguay como “leñero”, haciendo alusión a la extrema dureza física del partido.
El gol definitivo de Álex Baena no solo sirvió para sellar la victoria ante el cuadro charrúa, sino que evitó que España se complicara los cruces de eliminación directa. Con este resultado, La Roja cierra la primera fase del Mundial 2026 en la cima del Grupo H sumando 7 unidades.
El combinado ibérico ya tiene fijada su siguiente cita: disputará los dieciseisavos de final el próximo 2 de julio en la ciudad de Los Ángeles, California, donde se medirá ante la escuadra que finalice en el segundo puesto del Grupo J.

La presencia real estuvo cobijada por una constelación de leyendas del balompié español, en las filas contiguas al monarca se pudo ver a los campeones del mundo de Sudáfrica 2010: Iker Casillas, Carles Puyol y David Silva, además de los históricos Emilio Butragueño, Fernando Hierro y Míchel Salgado, estos dos últimos en su papel de embajadores de la delegación española. El exdelantero uruguayo Diego Forlán se sumó a las personalidades que se acercaron a saludar al jefe del Estado español.
La agenda de Felipe VI en México inició formalmente desde el jueves, cuando sostuvo una reunión bilateral con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional de la Ciudad de México. Para el compromiso deportivo en Jalisco, la comitiva oficial estuvo integrada por altos funcionarios de ambos países:
El despliegue de Felipe VI se enmarca en una tendencia de la realeza europea y global que ha acudido a la cita mundialista en Norteamérica, coincidiendo en los palcos con los reyes Guillermo y Máxima de Países Bajos, el rey Abdalá de Jordania y los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus de Noruega.






