
La FIL Guadalajara celebra su edición 39, recibe el certificado “Hecho en México” y reafirma su papel global como espacio de lectura, libertad cultural y diálogo democrático.
La FIL Guadalajara, una de las ferias literarias más influyentes del mundo hispanohablante, inauguró su edición 39 con un mensaje firme en defensa de la lectura, la diversidad y la libertad cultural. Durante la ceremonia inaugural, la rectora general de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, enfatizó la importancia de proteger los libros y el pensamiento crítico ante los discursos de intolerancia que resurgen en diferentes partes del mundo. En este marco, la feria recibió un reconocimiento histórico: el certificado “Hecho en México”, otorgado por el gobierno federal, como símbolo de excelencia cultural y proyección internacional.




Fundada en 1987, la FIL Guadalajara nació como un punto de encuentro entre lectores, autores, editoriales y profesionales de la industria literaria. Con los años, se transformó en un espacio que trasciende la literatura, integrando ciencia, arte, cine, política, pensamiento crítico y nuevas expresiones culturales.
Es considerada una creación colectiva de la sociedad jalisciense. Cada edición refleja el espíritu de apertura, creatividad y pluralidad que caracteriza al estado, fortaleciendo la vocación democrática y cultural que distingue a la región.
Uno de los momentos más simbólicos de esta edición fue la entrega del certificado “Hecho en México”, otorgado por la Secretaría de Economía y recibido por la UdeG. El secretario Marcelo Ebrard destacó que este reconocimiento nunca había sido entregado a un espacio cultural.
Significa que cumple los más altos estándares de calidad y relevancia internacional, convirtiéndose en un referente cultural que proyecta al país ante el mundo.
Durante su mensaje, la rectora Karla Planter Pérez hizo un llamado urgente a defender los libros y la libertad de pensamiento ante los intentos de censura o intolerancia. Recordó que leer abre puertas a otros mundos y fortalece la capacidad de diálogo.
Es una zona de puertas abiertas, donde todas las ideas pueden convivir, esa pluralidad es su identidad y su fuerza. Este año, Barcelona llega como la ciudad invitada de honor con un programa especial que celebra su cultura, su lengua, su arte, su literatura y su aporte a la historia universal. Tanto Cataluña como Jalisco comparten una profunda tradición literaria y un fuerte compromiso con la libertad creativa.
Rindió homenaje al legado de Raúl Padilla López, su fundador, quien imaginó un lugar donde pensar, disentir y dialogar fuera un derecho y una celebración. Sigue siendo un faro de creatividad y libertad en un mundo donde estos valores deben protegerse más que nunca. Con su edición 39, reafirma su esencia: un encuentro global donde la palabra, la lectura y la cultura se abrazan sin fronteras.