
El próximo martes 3 de marzo, los cielos de gran parte del mundo serán el escenario de un eclipse lunar total, un espectáculo astronómico que no volverá a repetirse con esta magnitud hasta finales de 2028. Este fenómeno conocido popularmente como “Luna de Sangre”, permitirá observar al satélite terrestre teñido de un color rojo cobrizo debido a la alineación precisa entre el Sol, la Tierra y la Luna.
De acuerdo con la NASA, un eclipse total de Luna sucede cuando la Tierra se sitúa directamente entre el Sol y la Luna llena, proyectando una sombra que cubre por completo la superficie lunar. El característico color rojo se produce porque los fragmentos de luz solar se filtran a través de la atmósfera terrestre, la cual actúa como un lente que proyecta tonos anaranjados y rojizos sobre el satélite.
En territorio mexicano, el evento comenzará la noche del lunes 2 de marzo y alcanzará su punto máximo en la madrugada del martes 3 de marzo. Las fases principales son las siguientes:

El espectáculo será visible desde Norteamérica, Centroamérica y la parte occidental de Sudamérica durante la mañana del martes. Por su parte, los observadores en Australia y el este de Asia podrán disfrutarlo durante la noche de ese mismo día, sin embargo, gran parte de África y Europa quedarán excluidas de esta exhibición celestial.
A diferencia de los eclipses solares, los lunares tienen un ritmo más relajado y son completamente seguros de observar sin equipo especial o protección adicional. Los expertos recomiendan:
La “Luna de Sangre” ha sido interpretada por diversas civilizaciones antiguas como un evento cargado de simbolismo. Mientras que en la antigua Mesopotamia se consideraba un presagio de inestabilidad política, los mayas realizaban rituales para protegerse de supuestos seres celestes que devoraban la Luna, en China, la tradición dictaba hacer ruido con tambores para ahuyentar a un dragón que según creían, atacaba al astro nocturno.






