
El maíz fue celebrado en Yucatán como patrimonio biocultural durante U Máank’inalil ixi’im 2026, una jornada realizada en el Gran Museo del Mundo Maya que reunió ceremonia, talleres, poesía, música y productos derivados del maíz.

La jornada puso en el centro al ixi’im, el maíz maya, como elemento que conecta alimentación, ritualidad, agricultura y transmisión de conocimientos.
El programa incluyó actividades para niñas y niños sobre la milpa, la cosecha de maíz, frijol y calabaza, así como cuidados y rituales relacionados con la vida campesina.
Las actividades comenzaron con un K’uub óol, una ofrenda de agradecimiento, seguida de poesía en lengua maya, expo venta y música.
El concepto reconoce que biodiversidad y cultura no están separadas. Una semilla nativa también contiene prácticas agrícolas, lengua, memoria, cocina y relaciones comunitarias.
Conecta múltiples cocinas regionales. En el estado, sus derivados forman parte de una identidad culinaria que convive con festividades como Hanal Pixán.
Preservarlo va mucho más allá de salvaguardar un cultivo fundamental; implica proteger las prácticas y los conocimientos ancestrales que sostienen la identidad frente a los retos contemporáneos. Recuerdan que mantener vivo este vínculo con la tierra es un pilar indispensable para el desarrollo de las comunidades.
Acercar a las infancias a los saberes de la milpa a través de talleres vivenciales y ofrendas rituales garantiza el relevo generacional en la defensa del patrimonio biocultural. Al integrar a las familias en estas dinámicas, se asegura que los niños y jóvenes valoren la importancia de las semillas nativas y la vida campesina.
La confluencia de ceremonias tradicionales, poesía en lengua maya y expresiones musicales contemporáneas demuestra que la cultura del maíz se encuentra en constante evolución. Con iniciativas como esta jornada, se consolida un espacio donde convergen la memoria histórica y la vitalidad artística del sureste mexicano.
La conmemoración fue establecida en 2009 gracias al impulso del movimiento social “Sin Maíz No Hay País”, buscando reconocer a este cultivo como pilar de la alimentación, fuente de sustento para las familias rurales y un valioso patrimonio biocultural.
El país cuenta con 64 razas de maíz, de las cuales 59 son nativas, consolidándose desde las culturas mesoamericanas como la base de una gran variedad de platillos tradicionales como tortillas, tamales, pozole, tacos y atoles.
La participación activa de productores de distintas comunidades en la expo venta refleja que el cultivo es un punto de encuentro socioeconómico fundamental. Impulsar la comercialización de estos productos derivados fortalece la economía local y dignifica el trabajo de quienes mantienen vivas las parcelas tradicionales.
Forma parte fundamental de la dieta en el país desde las civilizaciones mesoamericanas, consolidándose hoy en día como la base de una enorme diversidad de platillos tradicionales como las tortillas, los tamales, el pozole, los tacos y las tostadas.
En la Península de Yucatán destaca la milpa maya, un sistema agrícola tradicional donde se cultivan de forma conjunta el maíz, el frijol y la calabaza, funcionando como un espacio que resguarda valiosos saberes y prácticas de la cultura maya.
La información oficial puede consultarse en Gobierno de Yucatán.
Una jornada cultural dedicada al maíz, la milpa y los saberes mayas realizada en el Gran Museo del Mundo Maya.
Porque el maíz reúne biodiversidad, conocimientos agrícolas, gastronomía, lengua y prácticas culturales transmitidas entre generaciones.






