
Desde tiempos antiguos los indigenas de México acudían a plantas y frutos para curar diferentes enfermedades. Tanto el fruto como el árbol del nanche han sido utilizados para combatir enfermedades respiratorias y gastrointestinales como por su delicioso sabor.
El árbol del nanche crece a una altura de entre 9 y 20 metros, sus hojas son prolongadas y comienza a florecer en abril. Este produce una fruta amarilla que se consume cuando está madura y que es de sabor agridulce con un aroma fuerte.
El nanche pertenece a la especie Byrsonima crassifolia y se cultiva en los estados del sureste mexicano como Michoacán, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo.
Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) consumir este fruto provee de fibra y carbohidratos, fortalece las defensas, además de que contiene vitaminas C, K y E.
Realizar una infusión con el fruto puede mejorar la digestión y el té de la corteza de la planta ayuda para combatir los resfriados y enfermedades respiratorias según Investigadores del Sistema de Servicios de Salud (ISSS)).

Beneficios de consumir nanche
El nanche tiene vitaminas C, K, E y B, además de tiamina, riboflavina, niacina, ácido patogénico, ácido fólico y manganeso, además de fibra dietética soluble, proteínas, hierro, grasas, caroteno y fósforo, ¿necesitas algo más?
Los agrónomos usan el nanche para revivir tierras que estaban desahuciadas por infértiles. Así que rompe la barrera del aroma y atrévete a probar los nanches, si es que no lo has hecho.






