
La ciudad de Oaxaca es una de las más grandes joyas de nuestro país.
Todas las épocas históricas de México: prehispánica, colonial, independiente, moderna y contemporánea, se expresan con natural elegancia en los espacios, edificios, calles y rincones oaxaqueños.
Representante de la majestuosidad de las tradiciones coloniales españolas, Oaxaca está llena de tesoros de arte colonial, museos fantásticos, festivales mágicos, artesanías coloridas, ruinas precolombinas e iglesias barrocas con incrustaciones de oro, y su rica gastronomía no se queda atrás. Es un destino ideal para conocer más a fondo la cultura mexicana.
El estado de Oaxaca es muy rico en historia, y tiene grandes atractivos para los turistas que buscan visitar un destino cultural, gracias a su arquitectura colonial, a la herencia de culturas milenarias y a tradiciones que, al día de hoy, aún se mantienen gracias a sus habitantes.
Oaxaca es la región de México que tiene mayor diversidad étnica. Cada uno de sus quince grupos étnicos tiene su propia cultura, y aún se hablan dieciséis lenguas, además del español.
Los trajes típicos y las artesanías se pueden apreciar por doquier, también puedes conocer los proyectos turísticos que manejan los indígenas de las montañas.

Los festivales de Oaxaca se celebran de una forma increíble, y definitivamente, vale la pena asistir una vez en la vida para gozarse la experiencia.
El día de los muertos, el 2 de noviembre, es una de las fiestas más grandes del estado y desde octubre se empieza a sentir el ambiente en las ciudades. Otras fiestas imperdibles son La Guelaguetza o Lunes del Cerro, donde se celebra con exhibición de danzas tradicionales durante todo el mes de julio.
La Navidad en Oaxaca está llena de excentricidad. Las festividades van desde mediados de diciembre, hasta el 6 de enero.

La comida que se prueba en Oaxaca no tiene igual, y va desde el queso y el mole, hasta el chocolate y el más delicioso mezcal. La gran cantidad de restaurantes, sobretodo en la ciudad de Oaxaca, tiene de todo para ofrecer a los visitantes, así que te aconsejamos que vayas con mucho apetito y ganas de disfrutar las delicias de la gastronomía de Oaxaca.
Oaxaca es reconocida como la capital culinaria de México, tanto por los elegantes restaurantes de cinco estrellas que sirven la comida más deliciosa del mundo, como por los mercados, que son una fiesta para los sentidos a muy bajo costo.
Las culturas indígenas tienen una de sus mejores expresiones en cada uno de sus platillos típicos, entre los que destacan los moles más variados, los cuales son legendarias y complicadas salsas hechas con docenas de ingredientes, entre los que se incluye el chocolate. Otras delicias regionales son el tasajo, la cecina, la hoja santa, los tamales, los quesos, las Tlayudas -tortillas gigantes rellenas de todo tipo de carne- y un muy largo etcétera. Todo acompañado con mezcal -un licor potente del agave de maguey hecho sólo en Oaxaca-, aguas de sabores como limón con chía u horchata con nuez, y para terminar, un tejate de maíz y cacao, o su famoso chocolate picoso.

Cuna de una de las principales culturas prehispánicas, en Oaxaca existen impresionantes sitios arqueológicos, entre los que destacan Mitla, Yagul, Dainzú, Lamibityeco, Zaachila y, sobre todo, Monte Albán, que fue capital del gran imperio zapoteco y que hoy todavía deslumbra por su grandiosidad.

Con 533 kilómetros de playas sobre el pacífico, en Oaxaca podrás encontrar un lugar ideal, si lo tuyo es disfrutar junto al mar. Ya sea que te encante el surf y disfrutes las olas en Puerto Escondido, quieras desconexión y relajación, y disfrutes de tu tiempo en Mazunte y Zipolite, o te animes a conocer y descubrir los encantos de las hermosas Bahías de Huatulco, cualquiera que sea tu plan, en Oaxaca podrás hacerlo realidad.

Hay muchos planes de ecoturismo en el estado de Oaxaca. Uno de los más populares, es por supuesto ir a las cascadas petrificadas de Hierve el Agua.
En lugares como San José del Pacífico, puedes disfrutar de una vista increíble por su altura (casi 3000 metros), y podrás disfrutar de total desconexión. Hay varias lagunas y manglares en el estado, donde puedes hacer avistamiento de aves y observación de animales, y por supuesto, no puedes dejar de visitar las hermosas lagunas bioluminiscentes, para que vivas una experiencia realmente mágica.
Hay muchos sitios en Oaxaca ideales para el ecoturismo, uno de los mejores es la laguna de Ventanilla, que está pegada a la playa del mismo nombre. La playa está siendo estudiada por geólogos de muchas partes, ya que todavía no saben cómo explicar que la composición de la arena tenga un 80% de hierro. Si tiras un imán a la tierra casi negra, lo sacas rodeado de partículas de dicho metal.







