Sazón, tradición y orgullo oaxaqueño: Inauguran la 13ª Feria de la Tlayuda en San Antonio de la Cal

Liz MoralesGastronomiaOaxaca49 minutos4 Vistas

El gobernador Salomón Jara encabeza la apertura de un encuentro gastronómico que reúne a cocineras tradicionales, comitivas regionales y una amplia oferta cultural hasta el 27 de julio.

Reconocimiento al patrimonio vivo y respaldo institucional

San Antonio de la Cal, Oaxaca . Con el inconfundible aroma y el sazón representativo de la gastronomía del sur del país, dio inicio la décima tercera edición de la Feria de la Tlayuda en el municipio de San Antonio de la Cal. El acto inaugural fue encabezado por el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, quien destacó el valor histórico y cultural de esta festividad culinaria que recibe a miles de visitantes locales, nacionales e internacionales desde el 19 y hasta el próximo 27 de julio de 2026.

Tlayuda Oaxaqueña Tradicional Con Tasajo, Col Y Quesillo Calentándose Sobre Una Parrilla Al Carbón Durante La Feria De La Tlayuda.

Durante la ceremonia protocolaria, el mandatario estatal estuvo acompañado por la Presidenta Honoraria del Sistema DIF Estatal, Irma Bolaños Quijano, así como por el Gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, y su esposa Sofía Espinoza Abarca. En este marco de fraternidad institucional, Jara Cruz reconoció formalmente a las cocineras tradicionales y a las familias tlayuderas de la comunidad, subrayando que su labor cotidiana mantiene viva la cadena de valor patrimonial que abarca desde la nixtamalización del maíz hasta la servida final en la mesa.

Sazón, tradición y orgullo oaxaqueño

El Titular del Ejecutivo enfatizó que la tlayuda trasciende la esfera gastronómica para consolidarse como un emblema de identidad comunitaria con proyección global. Destacó que el prestigio del que goza este platillo en diversas latitudes del mundo es resultado directo del esfuerzo originado en San Antonio de la Cal, fortalecido mediante el trabajo coordinado entre la autoridad municipal, la iniciativa local y el Gobierno del Estado para garantizar la preservación de sus técnicas ancestrales.

Oferta gastronómica, variedad de maíces y muestras artesanales

Ubicada en las instalaciones de la unidad deportiva “El Polvorín”, la fiesta gastronómica reúne a un importante contingente de productores y elaboradores locales. La oferta principal del recinto se concentra en 20 puestos de comida especializados, donde el público puede degustar tlayudas preparadas al momento con bases elaboradas a partir de diversas razas de grano nativo:

  • Tlayudas de maíz blanco: La presentación clásica de textura crujiente y sabor equilibrado.
  • Tlayudas de maíz azul: Elaboradas con variedades pigmentadas de alto valor nutricional y aroma distintivo.
  • Tlayudas de maíz amarillo: De sabor acentuado, representativas de la riqueza agrícola de los Valles Centrales.

Considerada el ícono absoluto de la gastronomía de la entidad y catalogada como un auténtico patrimonio cultural, la tlayuda destaca por su singular proceso de preparación. Su elemento fundamental es una tortilla de maíz de gran tamaño, la cual puede alcanzar hasta 40 centímetros de diámetro, cocida parcialmente en comal para obtener una consistencia crujiente, firme y ligeramente correosa, sobre esta base dorada se unta el tradicional “asiento” una manteca de cerdo condimentada que aporta el sabor indispensable seguido de una capa generosa de frijoles negros refritos, sazonados de forma artesanal con hojas de aguacate.

La auténtica anatomía de este platillo oaxaqueño se complementa con una variada mezcla de ingredientes regionales que equilibran su textura y sazón. Encima de la base de frijoles se distribuye abundantemente el famoso quesillo deshebrado, junto con una fresca guarnición de col o repollo picado, rábanos y rebanadas de aguacate, los comensales que acuden a la festividad pueden disfrutar la versión tradicional sencilla o personalizar su orden agregando las proteínas más emblemáticas de la región, como el clásico tasajo de res salado, la cecina de cerdo enchilada o el característico chorizo oaxaqueño.

El toque maestro se logra durante su cocción final, al colocarse directamente al calor del carbón o la leña sirviéndose ya sea abierta o doblada a la mitad. Para coronar la experiencia culinaria, el platillo se acompaña con salsas picantes elaboradas en molcajete, teniendo la opción de agregar adiciones autóctonas como guajes o chapulines, este proceso ancestral reafirma por qué la feria representa una oportunidad imperdible para degustar en su máxima expresión a una de las joyas culinarias más reconocidas de México y del mundo.

De los comederos principales, integra un circuito comercial y artesanal diseñado para enriquecer la visita de los asistentes. El recorrido incluye espacios dedicados a la venta de dulces típicos oaxaqueños, alfarería y artesanías en barro, degustación de mezcal artesanal, bebidas tradicionales de la región y un programa continuo de música en vivo y presentaciones artísticas.

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