
Shakira hizo historia este 1 de marzo al reunir a más de 400,000 personas en el corazón de la Ciudad de México, superando todos los registros de asistencia previos. El concierto gratuito, que marcó el cierre de su gira en el país, transformó el primer cuadro de la capital en una celebración masiva con saldo blanco y un impacto económico sin precedentes.
El cierre de la gira de Shakira en México no fue un concierto convencional, un fenómeno social, la Plaza de la Constitución, junto con sedes alternas como la Alameda Central y el Monumento a la Revolución, se inundaron de seguidores que pernoctaron para asegurar un lugar. Esta presentación gratuita, gestionada por el Gobierno de la CDMX y Grupo Modelo (Corona) bajo la producción de OCESA, reafirmó a la capital mexicana como una de las plazas culturales más importantes del mundo.
La magnitud del evento obligó a las autoridades a desplegar pantallas gigantes en calles estratégicas como Madero, 20 de Noviembre y 16 de Septiembre. Gracias a un operativo coordinado de seguridad y protección civil, la Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó saldo blanco, permitiendo que las familias y asistentes disfrutaran de un espectáculo de primer nivel con tecnología de luces y sonido que retumbó en todo el Centro Histórico.

El éxito de la convocatoria se refleja en los siguientes indicadores oficiales:
Visiblemente emocionada, la estrella colombiana se dirigió a la multitud reconociendo el esfuerzo de quienes acamparon bajo el sol:
“Esto es un sueño. Hoy tengo una mezcla de emoción, nostalgia y agradecimiento porque es el último día de nuestra gira en México, mi casa. Hoy aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno”.
Sus palabras sellaron una conexión de décadas con el público mexicano, interpretando desde himnos nostálgicos como “Antología” hasta éxitos globales como la “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”.

Para quienes asistieron y los turistas que se encontraban en la zona, el evento representó una ocupación hotelera cercana al 100% en el corredor Reforma-Centro. La logística permitió que, a pesar de la saturación, los flujos peatonales en calles como 5 de Mayo y Tacuba se mantuvieran ordenados, el comercio local reportó un repunte histórico para un domingo de marzo, consolidando el turismo de eventos como motor económico de la CDMX.
Este éxito de Shakira establece una nueva vara para la organización de eventos masivos en la capital, la administración de Clara Brugada y la iniciativa privada han demostrado que la infraestructura de la ciudad es capaz de albergar audiencias que superan los límites técnicos previos. Se espera que este modelo de colaboración entre gobierno y marcas globales continúe atrayendo a artistas de talla mundial para democratizar el acceso a la cultura de alto nivel.