
Después de casi dos semanas de reportes y señales de alerta, el gobernador de Yucatán confirmó oficialmente la presencia de marea roja en el litoral del estado.
El fenómeno, provocado por un florecimiento de microalgas tóxicas, se extiende desde Puerto Progreso hasta Celestún, cubriendo un tramo de 117 kilómetros y avanzando mar adentro hasta 40 kilómetros, donde se aplica la veda sanitaria para proteger la salud pública.

En conferencia desde Palacio de Gobierno, el mandatario estatal admitió que el fenómeno abarca también zonas como Chuburná y Sisal, y detalló que los análisis de laboratorio revelaron concentraciones superiores a los límites permitidos.
La marea roja, caracterizada por su tonalidad oscura y potencial impacto en especies marinas, puede producir toxinas peligrosas para los humanos al consumir mariscos contaminados. Por ello, las autoridades exhortaron a pescadores, comerciantes y consumidores a respetar la veda y evitar la extracción y consumo de productos marinos en la zona afectada.

Especialistas de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Desarrollo Sustentable mantienen un monitoreo constante, mientras que brigadas informativas recorren comunidades costeras para prevenir riesgos.
Este fenómeno natural, aunque recurrente en distintas regiones del mundo, representa una amenaza seria para la economía pesquera y la salud de los habitantes costeros.






