
Loli Sánchez, al frente de Aceiteros del Águeda S.A.T., presenta en IFEMA sus aceites premium Arribera y Abade, destacando la exclusividad de la aceituna Zorzal y la herencia cultural de Salamanca en el mayor escaparate gastronómico mundial.

La cobertura estuvo a cargo de La Revista del Sureste Mx, liderada por el Director Editorial, Carlos Darwin Arcia Olivares. Del 26 al 28 de enero, IFEMA MADRID se convierte en el epicentro de la alta cocina bajo el lema “El cliente toma el mando”. En este escenario, la emprendedora Loli Sánchez reafirma la presencia de Aceiteros del Águeda, una empresa que año tras año acude fiel a esta cita para mostrar cómo la tradición olivarera de Las Arribes del Águeda y del Duero puede competir en los mercados internacionales más exigentes.
La participación de marcas como Arribera y Abade no solo promociona un producto, a todo un territorio: el municipio de Ahigal de los Aceiteros. Este proyecto es un motor de sostenibilidad para la Salamanca rural, transformando una herencia centenaria en un reclamo turístico y gastronómico que posiciona a la comarca del Abadengo como un referente de calidad y origen protegido.
La propuesta de Aceiteros del Águeda se sustenta en características técnicas y sensoriales únicas:
Como representante de la almazara, Loli Sánchez define a Madrid Fusión como “el mayor escaparate a nivel mundial”. Para la emprendedora, la importancia de asistir radica en que sus aceites recogen historia, tradición y cultura. Sánchez enfatiza que es vital que el trabajo de los olivareros locales se conozca tanto en España como en el extranjero, utilizando el congreso para llegar a un público profesional que valora el origen.
El punto fuerte de la presentación en 2026 ha sido la puesta en valor de la variedad Zorzal, al ser una aceituna que no se encuentra en otras latitudes, permite a Salamanca ofrecer un perfil de sabor diferenciado. Esta exclusividad es lo que permite competir contra grandes producciones, apostando por la alta gama y el relato de un producto ligado estrictamente al territorio.
Con la mirada puesta en el futuro, busca consolidar sus rutas de oleoturismo en su sede de Salamanca. El éxito en eventos como Madrid Fusión asegura que marcas como Arribera y Abade sigan expandiéndose, demostrando que la unión de los olivareros locales bajo una Sociedad Agraria de Transformación es la clave para preservar el cultivo milenario de la zona.






