
En el Sur- Sureste de México, la tradición y cultura maya prevalece, pues eran conocidos por sus innumerables descubrimientos, contribuciones y predicciones al mundo real.

Como parte de su legado dejaron las bodas o ceremonias mayas, rituales llenos de simbolismos que permiten conectar con el universo, los elementos de la tierra y con los dioses mayas para crear una unión espiritual.
La ceremonia se puede adaptar a gran variedad de lugares, lo más común es que se lleve a cabo en Yucatán o Quintana Roo, cunas de la cultura maya.
Suelen ser en sitios místicos y emblemáticos, como las zonas arqueológicas, los cenotes sagrados, las lagunas y las playas de arena fina del Mar Caribe.

El oficiante, conocido como “ah men o ajq’ij”, es el sacerdote maya que lleva a cabo el enlace, como guía espiritual, se encarga de orientar a la comunidad tanto en temas espirituales como en sociales y culturales.
Cuenta con el reconocimiento de la sociedad por su experiencia, sabiduría y autoridad moral, viste ropa de manta, utiliza un paño para cubrir su cabeza y un ceñidor rojo envuelve su cintura, porta una vara llamada tzite y una cruz maya.
Por ser una ceremonia llena de magia y misticismo, el altar maya se conforma de elementos que tienen especial simbolismo para hacer referencia a las divinidades, se coloca dentro de un círculo que se puede marcar sobre la arena o la tierra.

En representación de los cuatro puntos cardinales, se colocan velas y pañuelos de diferentes colores: blanco al norte, amarillo al sur, rojo al este y negro al oeste, en el centro de la circunferencia, se coloca el incienso y una cruz verde que representa a la Humanidad.

El sacerdote comenzará invocando a los cuatro elementos y pidiendo permiso al corazón del cielo y la tierra, así como al centro de la galaxia para llevar a cabo la unión, dirá las oraciones en maya, después el novio entregará a la novia maíz y cacao, a cambio, ella le devolverá tortillas y chocolate.

Antes de comenzar la ceremonia, la pareja necesita el permiso de estas energías ya que para los mayas, están vivos y escuchan todo lo que dicen los seres humanos, el copal y el incienso se usan para limpiar las malas energías y pensamientos del aura de la novia, el novio y los invitados a la boda.
Las ofrendas de este intercambio simbolizan que reciben el fruto de la tierra y lo transformarán en alimento, lo que representa la unión y la prosperidad que vendrán en el futuro.

Se leerán los votos matrimoniales en los que podrán incluir cuantos pensamientos de amor para la novia, así como los anillos o algún objeto para sellar su compromiso.
La pareja dará como ofrenda flores, semillas, frutos y sahumerios que hacen alusión a los cuatro elementos de la naturaleza, todo acompañado de música típica de la cultura maya: tambores, cascabeles, flautas, caracoles.

Otro tipo de ritual es aquel de las semillas, donde la pareja selecciona semillas poniendo en cada una de ellas una intención para su vida en pareja y finaliza con su ofrenda al mar o a la madre tierra, o el ritual del cacao, en donde se dan a comer cada uno una semilla de cacao endulzada para que el sabor amargo y dulce, les recuerde que así es la vida y así es el amor.
La pareja deberá vestir de blanco: las mujeres, con huipiles; los hombres, con un traje blanco que puede ser de lino, durante toda la ceremonia deberán estar descalzos.






