
El 1 de septiembre es una fecha marcada en la política mexicana.
Desde 1824, los presidentes de México presentan su Informe de Gobierno ante el Congreso de la Unión. En 2025, la expectación es mayor: Claudia Sheinbaum entrega su primer informe presidencial, lo que genera dudas entre trabajadores, padres de familia y estudiantes: ¿se trabaja ese día o es considerado feriado oficial?
Tradicionalmente, el informe presidencial es un acto solemne que refleja el estado que guarda la Nación. En este 2025, Sheinbaum inaugura su mandato con un discurso clave sobre las primeras acciones de su administración.
Sin embargo, a diferencia del 1 de diciembre —día en que cada seis años se realiza la transmisión del Poder Ejecutivo y que sí es descanso oficial—, el 1 de septiembre no está contemplado en la Ley Federal del Trabajo como día feriado.
La LFT establece con precisión los días de descanso obligatorio para trabajadores en México. Entre ellos se encuentran:
1 de enero – Año Nuevo
5 de febrero – Día de la Constitución
21 de marzo – Natalicio de Benito Juárez
1 de mayo – Día del Trabajo
16 de septiembre – Independencia de México
20 de noviembre – Revolución Mexicana
1 de diciembre (cada seis años) – Cambio de presidente
25 de diciembre – Navidad
Fuera de esta lista, toda fecha, incluso si corresponde a eventos de gran trascendencia política como el informe presidencial, no implica suspensión laboral ni académica.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó que el calendario escolar 2025-2026 mantiene clases normales el 1 de septiembre, por lo que alumnos y docentes deberán asistir con regularidad.
De igual forma, las empresas, oficinas públicas y comercios operarán en horarios habituales. El informe será transmitido en cadena nacional, pero no representa un motivo para suspender labores.
Aunque el informe de gobierno de Claudia Sheinbaum es un acto de gran relevancia para la vida pública nacional, no se traduce en un día feriado en México. El 1 de septiembre 2025 se trabaja y se estudia con normalidad, consolidándose únicamente como una fecha simbólica en la agenda política del país.